El ruido afecta la capacidad sexual

El hombre moderno está sometido a constantes ondas sonoras que no sólo lesionan su capacidad auditiva sino que tiene otros efectos negativos en el organismo, uno de ellos es la disminución del deseo sexual

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En las grandes ciudades el ruido es parte de la vida diaria, si bien las personas ya están acostumbradas a él, no tienen conocimiento de todos los efectos nocivos que trae aparejado para la salud.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) asegura que el 76% de la población que vive en grandes ciudades sufre un impacto acústico muy alto, superando los límites recomendables.

Efectos nocivos

Cuando el sonido es muy fuerte se ponen en marcha procesos para rechazarlo, produciendo una menor irrigación sanguínea y una mayor actividad muscular.

Generalmente las personas expuestas a estos grados de ruidos, sufren de estrés, irritabilidad, cefaleas, fatiga, taquicardias, hipertensión, sorderas, disminución de la capacidad sexual, problemas de sueño y molestias digestivas.

También están más expuestos al aumento de accidentes, debido a la falta de concentración a la que los ruidos llevan.

Este mismo estrés sonoro es el que mucha veces ocasiona que, tanto hombres como mujeres, pierdan interés en sus relaciones sexuales o no puedan concentrarse en ella debido al aturdimiento.

Los trastornos más serios son la pérdida de audición en los ancianos o en personas jóvenes que van perdiendo la audición y sólo es detectable años más tarde, cuando la solución es casi imposible.

Un efecto más leve, pero no menos serio, es cuando luego de haber estados expuestos a niveles muy altos de sonido, se escucha un silbido en el oído. Situación que los jóvenes viven a menudo luego de irse de un boliche.

La comunicación personal se altera por los ruidos como los callejeros, como bocinas y sirenas, entre otros. En estas oportunidades las personas tienen que alzar la voz y terminan por decir lo mínimo indispensable.

Manifestación

Las consecuencias del ruido sobre la salud suelen manifestarse años después de la exposición.

Muchos jóvenes sufrirán problemas auditivos en un futuro debido al excesivo uso de los CD y el volumen de la música en los boliches.

El oído tarda 36 horas en recuperarse luego de haber estado expuesto a un volumen de música tan alto como es el de las discotecas.

Los niveles de ruidos constantes, aunque no superen los niveles permitidos, provocan que el oído tenga una edad mucho más vieja a la fisiológica.