(EFE).- La "supermodelo" alemana Claudia Schiffer abandonó ayer el hospital de Londres en el que la pasada semana dio a luz a su segundo hijo, la pequeña Clementine.
Muy guapa pese a las secuelas del embarazo y sonriente, Claudia, acompañada de su familia y su esposo, el productor de cine británico Matthew Vaughn, dejó el centro médico con su bebé en brazos.
La antigua reina de las pasarelas, de 34 años, lucía un vestido maternal floreado y un polo de cuello alto, en tanto que la pequeña Clementine iba abrigada por una manta blanca para protegerla del frío londinense.
La niña, hermana de Caspar, de casi dos años de edad y primer hijo de la pareja, nació el pasado jueves con un peso de algo más de tres kilos, toda vez que su padre se declaró "contentísimo" del nacimiento de su "hermosa hija".
"Es difícil expresar con palabras lo que siento en este momento. Estamos encantados de la nueva incorporación a nuestra familia", dijo Vaughn, de 33 años. Claudia Schiffer y Matthew Vaughn se conocieron en una fiesta en Los Angeles (EEUU) y contrajeron matrimonio en mayo de 2002, en un discreta ceremonia nupcial que se ofició en una pequeña iglesia del condado de Suffolk, al este de Inglaterra.