Un ataúd con ventilación, alarma y licor de anís

El francés Angel Hays (87) inventó este cajón, ya que quiere tener una posibilidad de sobrevivir en el caso de que, por error, sea enterrado vivo

Guardar
  162
162

Por el miedo a ser encerrado vivo hizo fabricar un ataúd equipado como una casa rodante: contenedor de agua, alimentos, ventilación y un sistema de alarma, que en caso del menor movimiento dentro del cajón se escucha a hasta 500 metros de distancia.

El hombre confesó al diario Aujourdhui de Saint-Quentin-de- Chalais, cerca de Angoulême: "También tengo un envase con licor de anís".

La idea se le ocurrió porque, cuando tenía veinte años, casi fue enterrado vivo después de un accidente. "El ataúd ya había sido entregado, y entonces me moví", cuenta.