En la Argentina el béisbol no es un deporte popular y mucho menos las estrellas que lo practican. Pedro Martínez, Manny Ramírez, David Ortiz y hasta el espectacular bateador Barry Bonds, podrían caminar por la calle Florida y cosecharían las mismas miradas que podrían dispensarle a Tevez en el corazón de Manhattan.
Ellos allá, son lo que Carlitos acá, y por eso el revuelo que se armó anoche en cada rincón de los Estado Unidos cuando los Medias Rojas de Boston ganaron la final de las ligas mayores de béisbol.
Las imágenes de la televisión mostraron cada detalle del cuarto partido de la serie ante los Cardinales de Saint Louis y hasta ?poncharon? a los soldados en Irak siguiendo las alternativas del juego.
Y fue triunfo de Boston, y se rompió una histórica maldición. ?La maldición del bambino?.
La leyenda cuenta que en 1918 luego de ganar el campeonato, los dueños del equipo decidieron traspasar al ?bambino? Babe Ruth a los clásicos rivales, los Yankees de New York. Desde ese momento, Boston nunca pudo ganar un título, pese a contratar verdaderas estrellas durante estos 86 años.
Anoche esa racha llegó a su fin, y un país entero se paralizó. También la Rapública Dominicana (principal exportador de figuras) y los demás países con tradición ?pelotera?.
En Argentina pasó casi inadvertido, como habrán pasado allá los goles de Maradona a los ingleses.