Fresno, que murió el viernes, dejó una extensa entrevista hecha por la Universidad Finis Terrae para que fuera divulgada después de su fallecimiento. En ella contó que el 11 de septiembre de 1973 se encontraba en Roma y que el Papa lo mandó llamar.
El Papa "tenía un sentido político bastante fuerte, y veía con horror que se pudiera cortar drásticamente toda vía democrática (en Chile) con un golpe de los militares", señaló.
El pontífice le dijo que "voy a hacer ahora, enseguida, un acta de excomunión a los militares que se han metido en esto", según recordó el prelado. Fresno añade que él se opuso tajantemente a que Paulo VI excomulgara a los militares, y que le insistió al pontífice que aguardara noticias desde Chile, a lo que el Papa, reticente, aceptó.
"Nadie, ni siquiera Pinochet supo nunca que yo había sujetado esa excomunión ", reveló Fresno. Agregó que "a mí me pareció que era una ofensa a Chile, y por eso traté de convencer a Paulo VI".
En la misma entrevista Fresno recordó que el asesor en cuestiones de iglesia que tenía Pinochet, un abogado que había trabajado para la marina, Sergio Rillón, le interpretaba la Biblia a Pinochet y le decía que estaba cumpliendo una misión divina.
"El (Rillón) le hacía interpretaciones de las Sagradas Escrituras al general, haciéndole ver que estaba cumpliendo una misión divina", dijo el cardenal. Añadió que Rillón "le insuflaba una cierta energía de ese tipo cuando Pinochet se deprimía".
Pinochet se declara católico observante y en una ocasión dijo que la Virgen lo salvó del fallido atentado ocurrido en septiembre de 1986 en el Cajón del Maipo y en el que murieron cinco de sus guardaespaldas.