Patronato de la Infancia: más de cien años trabajando por los niños

La institución, una de las entidades de bien público más antiguas de la Argentina, se mantiene gracias a aportes privados, legados y donaciones. Ante la grave crisis, necesita más apoyo para llevar adelante su tarea

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El Patronato de la Infancia tiene como misión asistir a los niños en situación de riesgo, mediante diversas acciones y actividades: alimentación, salud y educación, en un ambiente de contención afectiva y de apoyo a la familia. Es una de las entidades privadas de bien público y sin fines de lucro más antiguas del país, ya que fue fundada en 1892 para dar protección a los niños que, desamparados, desbordaban los inquilinatos y deambulaban por las calles y los conventillos de Buenos Aires.

En esa época fue creado por una necesidad imperiosa de salvar a la niñez necesitada y en situación de riesgo. Hoy, 112 años después, se viven circunstancias parecidas. Nuevamente la Argentina está en crisis y otra vez hay que luchar para proteger a los niños de la miseria y los peligros de la delincuencia, la violencia, la inseguridad y el hambre. Pese a la grave situación económica que atraviesa el país, el Patronato trata de cumplir con la alimentación, la instrucción y la salud, sin olvidar una gran cuota de amor de los 1.800 niños que asisten diariamente.

Desde 1892 atendió en forma ininterrumpida a 1.750.000 niños en situación de riesgo. Más de 200.000 egresaron con estudios primarios completos y con capacitación laboral. En la actualidad, el Patronato de la Infancia posee seis establecimientos educativos: en Capital, el Instituto Lezica, la Escuela ?De Los Angeles Custodios? y la Escuela ?Plácido Marín?. En Benavídez, el Instituto María Antonio Loreto y la Escuela ?Infancia 2000?, y en Mar del Plata, el Instituto Pío XII.

Recientemente, fue nombrada una nueva presidenta, Delia Cané de Biquard, quien colabora en el Patronato desde hace varios años. Se desempeñó como bibliotecaria, tesorera y delegada del Instituto Loreto de Benavídez. Todos los cargos directivos son por un período de tres años y se desempeñan ad honórem. La comisión directiva, de 25 personas, también trabaja de la misma manera.

El Patronato cuenta con la ayuda de padrinos y madrinas que aportan una contribución a la medida de sus posibilidades. La colaboración se concreta en alimentación, vestimenta, asistencia social, servicio médico y odontológico, servicio de guarderías, asistencia psicológica, deportes y actividades prácticas, enseñanza y educación. Desde su creación, el Patronato pudo subsistir gracias al aporte privado: los legados y las donaciones. Un ejemplo histórico es el de la nieta del general San Martín, quien donó la casa del prócer, así como muchas personas que donaron sus propiedades y dinero en forma anónima.
Actualmente, el Patronato de la Infancia se sigue manteniendo por el aporte privado. Para continuar esta obra centenaria frente a la grave crisis y ante la escasez de recursos, apela a la solidaridad de la gente y pide su ayuda para subsistir.

Se necesitan alimentos no perecederos, útiles escolares, ropa y zapatillas para chicos y pintura para paredes. También es posible colaborar adhiriéndose al Programa Padrinazgos, comprando las tarjetas de Navidad y alquilando los salones y espacios que posee el Patronato. Más información al 4961-5759, en Mansilla 2588, C1425BPB, Capital Federal, de lunes a viernes de 10 a 18. Por correo electrónico: donaciones@patronato-infancia.org.ar o patronatodelainfancia@sinectis.com.ar. Web: www.patronato-infancia.org.ar.