Para evitar que se extinga esta milenaria práctica japonesa, una asociación de estas mujeres de rostro empolvado y kimono dicta cursos para masificar los secretos de la profesión en la ciudad de Ito.
Primera lección: explicar que no está ligada a la prostitución. "Queremos que la gente aprenda a tratar con delicadeza a sus semejantes, y la cultura de las geishas está basada en la hospitalidad", explica Hiromitsu Mushiaki, director del centro.
La palabra geisha significa "mujer del arte", y su objetivo es alegrar reuniones y fiestas. Sus secretos: destrezas artísticas como el canto y el baile, además de su belleza y elegancia.
La academia también les enseña trucos para maquillarse y vestirse como una geisha. Además de buenos modales, como abrir la puerta con elegancia o sentarse correctamente.