Una biografía de Xul Solar lo muestra apasionado y sentimental

Un nuevo libro del escritor Alvaro Abós, descubre la vida íntima y secreta del pintor. Lo retrata como un hombre "amado por las mujeres" que se casó súbitamente por el mandato de una carta astrológica

Guardar

La biografía  "Xul Solar. Pintor del misterio", a cargo de Alvaro Abós, aborda entre otros temas la vida sentimental y política de un hombre apasionado que, según el libro, decide casarse súbitamente debido al mandato de una carta astrológica.
   
"Fue un hombre muy amado por las mujeres -señala el biógrafo- pero de una reserva total en ese campo. En el libro recojo todos los indicios de sus amores.
A los 59 años y aun soltero se casó con Micaela Cadenas, una discípula mucho más joven que él; fue su cable a tierra en la última fase de su vida, lo ordenó y tranquilizó".
   
Con una impresionante fidelidad póstuma, cuenta Abos, "Micaela Cadenas luchó 25 años para preservar la memoria artística de su marido, en medio de la indiferencia del Estado y del establishment del arte. Finalmente, esa lucha permitió que existiera la Fundación Pan Klub y el Museo Xul Solar".
    
Abós, narrador, autor de libros como "De mala muerte" y "Restos humanos", agrega que si bien Xul: "En la política concreta no se involucró -no figura, por ejemplo, cuando la mayoría de los escritores de la revista 'Martín Fierro' se alinearon en la reelección de Irigoyen de 1928- tuvo gestos políticos".
   
En 1946 hizo algo que le costó muy caro; "firmó, con Leopoldo Marechal y Raúl Scalabrini Ortiz un manifiesto contra el 'Libro Azul' de Harry Truman, documento del Departamento de Estado norteamericano que acusaba al gobierno argentino de ser nazi. Marechal, Scalabrini y Xul rechazaron airadamente esa intromisión en la política de un país soberano".
   
"Fue un gesto 'políticamente incorrecto' pues la abrumadora mayoría de la intelectualidad coincidía con Truman. A Xul le costó el enfriamiento de su amistad con Borges, que era muy estrecha. Pero Borges no fue rencoroso con Xul y se reconciliaron tiempo después. Durante el gobierno peronista, Xul permaneció en su mundo artístico y espiritual", concluye Abos.