Los tratamientos de la cromoterapia

En los últimos años se ha comprobado que los colores inciden sobre la personalidad y los sentimientos. Conozca el perfil de su personalidad de acuerdo a sus preferidos, y vea las combinaciones recomendadas para impulsar el optimismo

162
162

Si su personalidad marca que usted es tímido e introvertido, vístase con colores vivos como el rojo o el anaranjado. O si su jefe suele vestirse con tonos verdes, no lo haga enojar porque es ?irritable?.

Según las preferencias en el vestir y en los colores que se utilizan se podrá detectar algún perfil de la personalidad.

De estos temas, pero como una ciencia mucho más amplia, se ocupa la cromoterapia.

Esta ciencia nos enseña a utilizar la proyección de luz de diferentes colores directamente sobre el cuerpo humano, obteniendo diversas reacciones como: relajamiento, activación, fortalecimiento, desbloqueo, y muchas más. Los colores que nos rodean ejercen una influencia en nuestras sensaciones, pensamientos, sentimientos, entre otras percepciones.

En los tratamientos de cromoterapia se combaten los males que alteran el buen funcionamiento físico, haciendo que la vibración de los colores se ponga en resonancia con la vibración de nuestro campo bioenergético, al cual conocemos por el nombre de aura. Muchas veces, dichas vibraciones se encuentran alteradas por diferentes razones, con lo cual el color nos da la posibilidad de contrarrestar dichas alteraciones en forma simple y eficaz.

Cotidianamente se puede observar la relación de los colores y el comportamiento de las personas: en días soleados, éstas tienden a ser más expansivas, alegres; en días nublados, se puede observar un comportamiento menos extrovertido con tendencia a la utilización de ropas oscuras o de tonos neutros.

Naturalmente, los ojos están sensibilizados de acuerdo con la frecuencia de vibración de la luz, lo que elabora en el cerebro la "sensación de color". A partir de ese principio, la utilización del color comenzó a ser considerado como remedio eficaz para la curación de enfermedades y esa terapia ha sido usada desde las antiguas civilizaciones.

El empleo adecuado del color como elemento curativo, antidepresivo, estimulante, regenerativo y mantenedor del equilibrio y de la armonía orgánicos (no es una moda o un culto) ni fue inventada o descubierta recientemente. Ya era empleada en la Era de Oro de la Grecia clásica, en los templos de luz y color de Heliópolis, en el antiguo Egipto y fue venerada por las antiguas civilizaciones de la India y de China.

Como se sabe, así como nuestros oídos captan el sonido de una cuerda vibrante según la frecuencia de su vibración, nuestros ojos son sensibilizados de acuerdo con la frecuencia de la vibración de la luz, lo que crea en nuestro cerebro la sensación del color.

Las frecuencias más bajas nos dan la sensación del rojo y las más altas del violeta. Las frecuencias intermedias nos revelan todos los colores del arco iris.

Mientras que las más bajas que el rojo (infrarrojo) no son vistas, sino sentidas por nosotros como ondas de calor. Las frecuencias más altas que el violeta (ultravioletas), igualmente invisibles, producen un: efecto fuerte sobre los organismos vivos, pues son ondas de alta energía.

La misma psicología admite el efecto que los colores provocan sobre la personalidad, y algunos especialistas llegan a identificar que las ?vibraciones? que provoca el color sobre el cuerpo tiene relación con las enfermedades que lo afectan.

Jacob Bonggren, en su libro Cromoterapia Esotérica, da algunos ejemplos de la relación existente entre los sentimientos, sus irradiaciones en colores, y las enfermedades:

1) La ira y la cólera, indicadas en el aura por el color rojo oscuro, causan apoplejía (afección cerebral con privación de los sentidos y del movimiento).

2) La ambición desenfrenada da al aura un color anaranjado sin brillo y provoca reumatismo.

3) El orgullo, que cobra el aura de anaranjado pardo, origina la artritis;

4) la codicia y la envidia confieren al aura una tonalidad verde oscura con puntos negros y ocasionan el exceso de ácido úrico.

5) La falta de entusiasmo y de interés se manifiesta en el aura por un color gris oscuro y engendra depresiones y enfermedades de la piel.

6) La falta de ideales se hace representar por un tono rojo violeta, sin brillo que se manifiesta en forma de melancolía y tristeza, causando problemas respiratorios.

La cromatoterapia ha sido y es todavía una técnica empírica, pero gracias a estudios serios se están elaborando medidas precisas para poder sacar de los colores todo el partido terapéutico que es de esperar.

Read more!