Para la empresa, el descarrilamiento del Gran Capitán fue un atentado criminal

El tren, que partió de la ciudad misionera de Posadas, sufrió varios inconvenientes

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Un descarrilamiento y un problema eléctrico opacaron el festejo del primer aniversario de la reactivación de "El Gran Capitán", que se celebró sin autoridades y en medio de una denuncia empresarial de sabotaje, mientras los 200 pasajeros debieron bajar del tren y continuar el viaje hacia Buenos Aires en colectivo.

Los directivos de Trenes Especiales Argentinos (TEA) habían organizado una ceremonia en la estación Federico Lacroze para las 11.30, cuando se esperaba el arribo del tren desde su otra cabecera, la ciudad de Posadas, luego de un recorrido por decenas de pueblos mesopotámicos.

Los inconvenientes comenzaron el domingo a las 20, cuando a 20 kilómetros de Monte Caseros, un tronco atravesado en las vías -por las que circulan trenes cargados de "rollizos" de madera con destino a los aserraderos- fue embestido por la locomotora.

El hecho ocurrió en una curva pronunciada sobre un terraplén después de un puente y afectó un eje del vagón número 302 de primera que iba ubicado en quinto lugar en la formación.

El tronco se deslizó por debajo de los coches y provocó el descarrilamiento del vagón. Aunque no hubo heridos ni escenas de pánico, los viajeros debieron esperar tres horas hasta la llegada de una cuadrilla de trabajadores.

En 30 minutos los operarios lograron colocar nuevamente el coche sobre los rieles, pero el tren no pudo reanudar su marcha por un problema eléctrico.

Tras otras dos horas de espera, mientras arreglaban la máquina, los pasajeros fueron derivados a cuatro micros para continuar viaje desde Villaguay -ciudad entrerriana cercana al lugar del incidente-, a Buenos Aires.

Por el tendido que recorre "El Gran Capitán", rehabilitado el año pasado por decisión del presidente Néstor Kirchner luego de 11 años de inactividad, circulan también trenes que transportan troncos.

Una de esas formaciones había pasado el sábado y después lo hizo otro carguero, por lo que los rollizos que a veces caen de los vagones podían observarse cada tanto a los costados de las vías, en las que suelen presentarse problemas como el de anoche.

José Acuña, jefe de El Gran Capitán, dijo que "de no haber sido por la pericia del maquinista esto podía haber sido un accidente gravísimo", y agregó que investigarán lo ocurrido, ya que se sospecha la posibilidad de un sabotaje.

En tanto, en la estación Lacroze se había colocado una placa recordatoria del aniversario para un acto que finalmente no contó ni con el tren ni con los principales invitados: los gobernadores de Misiones, Carlos Rovira, y de Corrientes, Ricardo Colombi; el secretario de Transportes de la Nación, Ricardo Jaime, y su par correntino, Gustavo Savio, quien viajaba a bordo de El Gran Capitán.

El titular de TEA, Emilio Franchi, a su vez, emitió un comunicado para ratificar la denuncia empresarial de un sabotaje contra el tren mesopotámico.

"Este es un acto criminal contra nuestra empresa", afirmó, al considerar que "pareciera que hay quienes no quieren o no les interesa que este servicio se preste".

Franchi manifestó que "lo que han hecho se inscribe dentro de lo que podríamos denominar un atentado terrorista de la peor calaña", ya que "si no hubiera sido por la pericia del maquinista, hoy estaríamos lamentando muchas muertes".

En declaraciones a la prensa, el empresario dijo que "manos asesinas" colocaron el tronco justo a la salida de una curva y sobre un peralte.

Señaló que TEA es "la única empresa de transporte de pasajeros que no recibe apoyo oficial", y que "hace meses" tramitan que les permitan "cargar gasoil a precio diferencial, como todos, pero parece que los papeles nunca llegan al escritorio del que decide", finalizó Franchi.

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