El mecanismo exigido por la empresa Monsanto para cobrar regalías por la soja transgénica argentina es extorsivo e inaceptable porque en un país serio el pago de los derechos debe encauzarse por las vías institucionales, señaló esta tarde el secretario de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos, Miguel Campos.
"La extorsión pasa por plantear que si no acepto la pretensión de Monsanto estoy en contra de la biotecnología. A las innovaciones tecnológicas en semillas hay que pagarlas, pero dentro de un sistema legal e institucional", dijo el secretario en una conferencia de prensa ofrecida esta tarde en la sede de su cartera.
"Lo institucional está en la restitución del Instituto Nacional de Semillas (INASE) cuyo directorio se está integrando con la representación de todos los sectores. Ahí quiero ver la discusión a fondo y el compromiso de Monsanto con el país", puntualizó el funcionario.
Campos que estaba acompañado por el titular del INASE, Juan José Russo, por el jefe de gabinete de asesores, Patricio Lamarca, y otros colaboradores, dijo que había convocado a la prensa "para aclarar" la posición de la Secretaría en torno al conflicto planteado por la multinacional.
"No soy ni anti Monsanto, ni empleado de Monsanto, como se dijo cuando aprobamos (semanas atrás, la producción y comercialización en el país) del maíz RR de la empresa", puntualizó el funcionario.
"Estamos a favor de la innovación tecnológica", agregó y para demostrarlo recordó que durante su gestión había "creado el Foro de Biotecnología, trabajamos en la preparación del Plan Nacional de Biotecnología 2005/2014, autorizamos la experimentación de nuevos eventos (de semillas transgénicas) y tenemos una larga lista de transgénicos para aprobar", precisó.
"Monsanto no vino a hacer beneficencia a la Argentina. Reconocemos la importancia de su inversión pero también obtuvo beneficios. Cobró y cobra regalías por las ventas de las semillas con su gen RR sin tener la patente reconocida en el país y facturó unos 175 millones de dólares en glifosato (el herbicida) usado con la oleaginos", dijo.
Por lo demás, "Argentina asumió el riesgo de producir transgénicos cuando eran cuestionados en los principales mercados del mundo y acompañó a Estados Unidos en su presentación ante la OMC (Organización Mundial de Comercio) contra la Unión Ruropea por la moratoria a los transgénicos", agregó.
"Eso no beneficia los semilleros argentinos sino a Monsanto y a las empresas estadounidense", enfatizó Campos.
El titular de la SAGPyA indicó que le había anticipado sus opiniones a Jeem Butler, subsecretario de Agricultura norteamericano que visitó Buenos Aires meses atrás y a los ejecutivos de casa central de la multinacional en Minessota, Estados Unidos.
Campos defendió su proyecto de ley de "regalías globales" que pasó al Ministerio de Economía y cuenta con la "aceptación" del titular de esa cartera, Roberto Lavagna, pero "está abierta a la discusión de todos los sectores".
La iniciativa oficial propone la creación de un "fondo fiduciario" con el pago, por parte de los productores, del 0,5 por ciento del valor de la tonelada en la "primera venta de granos", a acopiadores y exportadores, para amortizar las inversiones de los creadores u obtentores de semillas.
Por el contrario la multinacional pretende que los agricultores le paguen una suma fija por tonelada de soja transgénica exportada y amenaza con trabar la descarga de los buques argentinos en los puertos de destino si no logra el cobro de la regalía en el país.
Campos no descartó la posibilidad de que el Estado argentino inicie acciones legales contra Monsanto, pero aseguró que "brindará asesoramiento y respaldo jurídico" a los productores que se nieguen a pagar.
"No discutimos la suma por tonelada, lo que rechazamos es el procedimiento", enfatizó.
Las declaraciones de Campos se conocieron en vísperas de la reunión programada para mañana de ejecutivos de Monsanto con los representantes de tres de las cuatro entidades nacionales del agro (la Federación Agraria Argentina se retiró de las negociaciones) para "continuar con el análisis del tema".
En medios de la producción no se descartaba esta noche que el encuentro pudiera quedar postergado "hasta completar el análisis de las argumentaciones expuestas" por el funcionario.
Asimismo, se informó que el titular de la SAGPyA citó para mañana a los representantes de Monsanto y de las empresas semilleras agrupadas en la Asociación Argentina de Protección de Obtenciones Vegetales (ARPOV).