Impulsan ley para que parejas gay puedan adoptar niños

El proyecto incluye la legalización de la unión civil y el derecho de las parejas homosexuales a recibir herencia y pensión

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La Comunidad Homosexual Argentina (CHA) prepara un proyecto de ley nacional para que se permita la adopción de niños por parte de parejas gays, iniciativa que reabre en la sociedad un antiguo debate con posturas extremas y aparentemente irreconciliables.

La asesoría técnica del proyecto de ley nacional está en manos de la jueza de la Cámara Civil y Comercial de San Isidro Graciela Medina.

Si bien la comunidad gay es reconocida por la ley en varios países de Europa y Estados norteamericanos que permiten, por ejemplo, la adopción y el matrimonio, en América latina la iniciativa no tiene antecedentes.

Las leyes argentinas sólo autorizan la guarda compartida a las parejas casadas y, como el matrimonio es patrimonio sólo de los heterosexuales (la unión civil está autorizada en Ciudad de Buenos Aires pero legalmente, no es equiparable al matrimonio), las parejas homosexuales quedan excluidas de la adopción.

No obstante, los gays pueden adoptar en carácter de solteros, pero los militantes de la CHA afirman que tienen más dificultades que los heterosexuales y revindican los derechos a estar unidos frente a la ley y compartir la patria potestad de los niños.

De los puntos que plantea la CHA -unión civil, pensión, herencia y adopción- la guarda de los niños es el más polémico y no permite posiciones intermedias, según pudo constatarse en diálogo con psicólogos especializados en infancia y adopción.

Las principales objeciones a la iniciativa de la CHA están vinculadas con la constitución psíquica de los niños que, según los sectores más tradicionales de la iglesia católica y ciertas corrientes del psicoanálisis, puede verse seriamente afectada.

En "Niños prisioneros del vínculo de un sexo. Secuelas en su identidad", texto que escribió la psicóloga Mirta Videla con motivo de la IV Jornada de Homenaje a Pichon Riviere, queda sintetizada esta postura.

"Mi experiencia de tres décadas en este tema me facilitó acceder a un saber amplio en torno de los trastornos graves que padecen los niños incluidos en parejas de un mismo sexo", advierte Videla en su texto.

En el mismo párrafo, afirma que la adopción "debería ser permitida sólo a parejas heterosexuales, con probada capacidad de paternaje y maternaje".

Ante el pedido de entrevista, Videla se excusó de no dar más notas periodísticas porque, dijo, su posición está condensada en ese artículo cuya publicación, hace ya tres años, le valió amenazas de la comunidad homosexual que continúan hasta el presente.

Para Videla, las parejas homosexuales "son parejas sexuales y esto no es homologable con el ser padres, que incluye capacidad funcional de maternización y paternización".

Militante de la CHA y psicólogo clínico, Jorge Raíces Montero respondió que muchos de sus colegas "confunden a las personas con las funciones".

Básicamente, la función materna está asociada a la protección del niño y al mundo interior de la familia y la paterna, a los límites y al mundo externo.

"Lo que forma a un niño es la estructura de la familia y no la orientación sexual de quienes la compongan", precisó Montero, quien agregó que "el hecho de que la mamá tenga vagina y el papá pene es una cuestión accidental, en tanto las funciones de maternaje y paternaje existan".

Lo mismo opinó el psicólogo Jorge Garaventa, especialista en niñez. "La psicología moderna demostró que las funciones maternas y paternas, en una pareja heterosexual, son ejercidas tanto por el hombre como por la mujer", dijo.

"Si estas funciones están presentes, es indistinto el sexo de quienes las ejerzan", detalló Garaventa y afirmó que "las figuras de la madre y el padre ligadas a las formas anatómicas del hombre y mujer, están muy superadas".