Aunque la joven habla muy poco español, ambos han tratado de mantener el romance superando los problemas de distancia, coordinando agendas, sobrellevando las diferencias de idioma, comunicándose en inglés y hasta evitando el acoso del público y la prensa del corazón.
Caroline y Nicolás se juntaron en Nueva York, durante el US Open, y ahora, desde que llegó a Chile, la joven fue protegida por su novio. Y este cuidado llega hasta el punto que ayer, en la VIII Región -donde anoche Massú tuvo una exhibición junto a Fernando González- Caroline estuvo vigilada por un guardaespaldas.
Las fuentes cercanas aseguraron que este hombre "tiene órdenes expresas de evitar que se le acerquen desconocidos". La chica acompañó a su novio a la práctica en el gimnasio y no se mostró reacia con los flashes. Hasta posó muy relajada frente a los periodistas.