Una multitud venera a San Ramón Nonato, patrono de las embarazadas

En el templo ubicado en la calle Cervantes 1150, en el barrio de Villa Luro, habrán misas a las 15 en la que se bendicirán las manos de la parteras y a las 19, en una ceremonia destinada a la familia

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Miles fieles visitaron hoy el santuario de San Ramón Nonato en el barrio porteño de Villa Luro, para recibir bendiciones en el día en que se recuerda la muerte del santo patrono de las embarazadas.

Los fieles, en su mayoría embarazadas o parejas que desean tener un hijo, participaron de distintas celebraciones religiosas en el templo ubicado en Cervantes 1150 y cada media hora los sacerdotes realizaron bendiciones a las mujeres embarazadas.

El arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio, envió su saludo y bendiciones a los fieles que participaron de la misa en la que un grupo de cristianos se comprometió a ser "mensajeros de la vida" haciendo llegar a los hogares pequeñas imágenes del santo.

Durante las ceremonias se leyó el testimonio de una creyente llamada Zulma, que está embarazada de nueve meses y que encomendó a su hijo a San Ramón Nonato después de haber perdido un embarazo.

Las madres embarazadas de nueve meses recibieron después de la bendición un par de escarpines de regalo y adquieren el compromiso de calzárselos a su futuro hijo, cuando lo presenten en la iglesia de San Ramón Nonato.

En esa oportunidad, también prometieron ofrecerle al santo otro par de escarpines que le será dado a otra futura madre que visite el templo cuando atraviese su noveno mes de embarazo.

Las próximas misas se oficiarán hoy a las 15, en la que se bendicirán las manos de la parteras y a las 19, que es una celebración destinada a la familia.

El 31 de agosto del año pasado pasaron por el templo 36 mil personas y se bendijo a 1.200 embarazadas de uno a 8 meses de gestación, a 400 mujeres con embarazos de 9 meses y 20 mil niños.

San Ramón Nonato nació en una familia noble en la región española de Portell, cerca de Barcelona, en el año 1200.

Recibió el sobrenombre de non natus (no nacido) porque su madre murió en el parto antes de que el niño viese la luz.

De joven ingresó en la orden de los Mercedarios y después de profesar tres años, sucedió a San Pedro Nolasco en el cargo de "redentor o rescatador de cautivos".

San Ramón rescató en Africa a numerosos esclavos y cuando se le acabó el dinero, se ofreció como rehén por la libertad de ciertos prisioneros cuya situación era desesperada.

La defensa de los esclavos le valió ser sometido a distintos sacrificios y murió aproximadamente a los 36 años.