Abu Ghraib: el Pentágono permitió torturas en la prisión

Según un reporte adelantado hoy por The Washington Post, que cita funcionarios con acceso a los documentos, al menos hay un caso "consistente" de una mujer que fue sodomizada por uno de sus guardianes

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EFE. El soldado estadounidense Ivan Frederik se declaró hoy, a través de su abogado, culpable de participar en las torturas a que fueron sometidos los prisioneros en la prisión de Abu Ghraib en Bagdad.
"El ha llegado a la conclusión de que ha violado la ley con su comportamiento y asume la responsabilidad de sus actos", dijo a la prensa el abogado Gray Meyers tras unos interrogatorios celebrados en un cuartel estadounidense en Mannheim (suroeste de Alemania).
 
Frederik, de 37 años, espera que también sus compañeros que participaron en el "caos de Abu Grhaib" asuman su responsabilidad. El propio Frederik compareció ante la prensa en compañía de su mujer, pero sólo se expresó a través de su abogado.
 
Otro de los soldados acusados, el sargento Charles Graner, fracasó hoy en un intento de evitar que el tribunal que le juzgará no admita como prueba una serie de fotos de los abusos, segun fuentes estadounidenses.
 
La cúpula del Pentágono y la comandancia militar estadounidense en Irak contibuyeron con múltiples fallas a crear el ambiente que permitió las torturas de detenidos en la cárcel iraquí de Abu Ghraib, según concluyó un panel investigativo en un informe publicado hoy.
 
El panel independiente, dirigido por el ex secretario de Defensa James Schlesinger, determinó que el actual secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, y el Estado Mayor Conjunto no llevaron a cabo una correcta supervisación de las confusas políticas de detención en prisiones de Irak, Afganistán y Cuba, dijo la fuente.
 
La noticia se conoció horas después de que un juez militar norteamericano fallara que Rumsfeld no puede ser forzado a testificar en el juicio sobre las torturas en Abu Ghraib, que se inició ayer en Mannheim, Alemania, con las audiencias preliminares contra cuatro soldados estadounidenses acusados de vejámenes.
 
Paul Bergrin, abogado de uno de los acusados, el sargento Javal Davis, dijo que Rumsfeld firmó en 2002 las órdenes que autorizaron severos métodos de interrogatorios en todas las prisiones militares norteamericanas, y pidió que se citara a declarar al secretario de Defensa estadounidense.
 
Sin embargo, el juez del proceso, James Pohl, falló hoy que Bergrin no presentó suficiente evidencia de un vínculo entre los acusados y Rumsfeld como para emitir una orden de citación.
 
"No veo una conexión entre este grupo y las autoridades en Washington. No digo que no haya un vínculo, pero no se mostró suficiente evidencia", dijo Pohl al abogado de Davis.
 
Por su parte, el panel investigativo de Schlesinger dijo no haber hallado pruebas de que Rumsfeld o jefes militares hayan ordenado directamente cometer los abusos que escandalizaron al planeta e inflamaron los ánimos del mundo árabe y musulmán.
 
No obstante, la comisión investigadora criticó la falta de suficientes guardias para vigilar al gran número de detenidos en Abu Ghraib, y la desorganización en la cadena de mando en general.
 
Un vocero de Human Rights Watch, Reed Brody, dijo que el informe no va lo suficientemente lejos. "Ellos hablan de fallas en la cadena de mando cuando deberían decir quién, en el Pentágono o la comandancia militar, ordenó, aprobó o toleró las torturas".
 
Siete reservistas de la policía militar estadounidense están acusados de humillar y maltratar a presos en Abu Ghraib, un ex centro de detención y tortura en la época de Saddam Hussein.