El Tribunal en lo Criminal I de La Plata condenó a prisión perpetua a dos de las acusadas y absolvió a la otra procesada, en el marco de juicio oral y público que ventiló el asesinato de María Laura Alvarez, la joven de 22 años que fue secuestrada y luego quemada viva, en un macabro caso que fue descubierto en noviembre de 2000 en Gonnet.
En el fallo, los jueces Guillermo Labombarda, Samuel Saraví Paz y Patricia De la Serna, condenaron a Elida Irene Disopra, de 63 años, y a Mirta Graciela Orellana, de 43, a prisión perpetua, al considerarlas co-autoras responsables de los delitos de secuestro extorsivo, extorsión en grado de tentativa y homicidio calificado; y absolvieron a María Susana Valadoski, de 42.
Los padres de la joven asesinada se abrazaron, lloraron y expresaron su conformidad con lo actuado por los jueces, que se "limitaron a aplicar las normas vigentes", pero criticaron a las actuales leyes en materia penal, a las que calificaron de permisivas y realizadas "a las apuradas por legisladores presionados por (Juan Carlos) Blumberg y la proximidad de Semana Santa".
En la sentencia, dada a conocer anoche, los magistrados también dispusieron que se avance en la investigación con respecto de otros sospechosos de haber actuado en el hecho, de acuerdo con lo señalado en su edición de la fecha por el matutino local "El Día".
Para ello ordenaron que se remitan copias de la causa para que la fiscalía de turno continue las actuaciones contra un médico peruano, Wilfredo Percy Incio Chepeyquen, y Maira Incio Loretto, sospechados de haber sido partícipes en el caso.
Para el Tribunal, en el debate quedó acreditado que el 8 de noviembre de 2000, cerca de las 14:30, la joven Alvarez fue conducida a un departamento de Capital Federal por dos mujeres y luego retenida allí contra su voluntad por las mismas con la finalidad de obtener un rescate.
"Consecuentemente, a partir de la retención realizaron reiterados llamados telefónicos al domicilio de Eduardo Alvarez -padre de la víctima- exigiéndole a cambio la libertad de su hija la entrega de dinero, unos 30.000 pesos que tenía en un plazo fijo que vencía al otro día", precisaron los jueces en el fallo.
También explicaron que "en la madrugada del 9 de noviembre de 2000, María Laura fue llevada por los secuestradoras cuanto menos obnubilada, en un VW Gol a un descampado de 508 y 11 de Gonnet".
Allí, según los jueces, "actuando sobre seguro ante la indefensión de la víctima y para ocultar el ilícito contra la propiedad, asegurar los resultados del restante hecho y para lograr la impunidad, causaron su muerte por asfixia al tiempo que le provocaron diversos cortes en su cuerpo con un cuchillo, la rociaron con nafta y la incendiaron, para luego darse a la fuga hacia Capital Federal".
Los jueces dieron por probado que luego de darle muerte a la joven, las secuestradoras continuaron con sus actividades, realizando distintas llamadas a los padres de la víctima, manteniendo la exigencia de una suma de dinero para devolverla con vida, aunque mediante un rastreo de llamadas la Policía logró detener a las autoras.
El tribunal hizo lugar en parte a lo solicitado por el fiscal de Juicio Rubén Sarlo, quien pidió penas de prisión perpetua para Disopra y Orellana, y también hizo lugar al planteo del defensor oficial, Juan Gabriel Mendy, quien había pedido la absolución de Valadoski, al entender que actuó bajo el engaño de las otras dos procesadas.
Para computar la pena impuesta los jueces tomaron como agravante "la nocturnidad aprovechada para delinquir".
Como atenuante, en tanto, mencionaron "el carácter de primarias en el delito, la ausencia de condenas anteriores y el buen concepto del que gozan en sus ámbitos vecinales".
Por último, los padres de la víctima adelantaron que van a apelar la sentencia para pedir penas de reclusión perpetua y la accesoria de reclusión por tiempo indeterminado a las dos condenadas y que la absuelta Valadoski reciba una pena de prisión por su participación en el secuestro.