Un operativo policial realizado en el boliche Loft, ubicado en Corrientes 342 determinó la presencia de 72 menores de edad en su interior, en su gran mayoría ingiriendo bebidas alcohólicas. Según constató la Policía, el sitio carecía de habilitación municipal y tampoco cumplía con las normas de seguridad requeridas para funcionar como local nocturno. Además, se incautaron cajones de cerveza y bebidas blancas listas para ser vendidas y se descubrió que seis empleados de Loft no tenían libreta sanitaria. Pero hubo más. Los menores que fueron ascendidos a un colectivo del Cuerpo Guardia Infantería (CGI) destrozaron parte del vehículo policial. En el mediodía de ayer todos los demorados recuperaron la libertad, entre ellos varios niños de 11 años.
La insistente queja de los vecinos de Corrientes al 300 tuvo eco en la Justicia. Desde el Juzgado de Faltas Nº1, a cargo de Liliana Puccio, partió la orden de allanamiento contra Loft, medida que se puso en marcha a las 2.45 de ayer.
En plena madrugada, unos 60 efectivos, entre agentes de la División Seguridad Personal, CGI y del Comando Radioeléctrico, participaron del operativo que finalizó unos 40 minutos después.
"Al llegar al lugar, nos encontramos con menores de edad que a esa altura de los acontecimientos tenían aliento a alcohol; quizás si llegábamos más tarde la cosa podría haber sido peor", advirtió uno de los policías que participó del operativo.
Las edades de los 72 menores demorados en la Jefatura oscilaban entre los 11 y los 17 años. Además se trasladaron 15 mayores de edad en averiguación de antecedentes por pedido de captura, pero hacia el mediodía de ayer ninguno de los demorados en la División Seguridad Personal de la Unidad Regional II, permanecía privado de su libertad.