Hoy hace un año que la Reina de la Salsa sucumbió a un cáncer del cerebro, a los 77 años de edad. Pero nada la ha silenciado.
Celia ha sido una de las grandes leyendas del mundo latinoamericano, y pervive en proyectos, aparentemente infinitos, algunos ya realizados, otros en vías de ello: discos compactos, libros, documentales filmados, una película, una revista musical.
Y para el 2005 están programadas: una exhibición de los vestidos, pelucas, zapatos y partituras musicales de Celia en el Smithsonian Institution.
''Ella abarca medio siglo de música'', dice el cineasta miamense Joe Cardona, a quien el Smithsonian le ha pedido que prepare un vídeo para la exhibición. "Ella fue el hilo que siguió la música cubana, hasta la salsa, que fue enormemente importante".
Cardona lleva seis años haciendo una película sobre Celia, que él espera distribuir en los teatros el año que viene.
También para 2005 está planeada una revista musical llamada ¡Assúca!, protagonizada por la cantante cubana Lucrecia y producida por Oscar Gómez, que fue colaborador de Celia en muchas cosas y produjo el disco compacto Dios Disfrute a la Reina (God Enjoy the Queen), que salió esta semana con el sello Universal Latino y contiene grabaciones de la cantante que nunca se habían escuchado en público.