El abogado de las niñas abusadas dijo que "los chicos no fabulan"

El doctor Andrés Barbieri dijo a Radio 10 que la maestra "nunca se defendió por lo que había hecho, se limitó a decir que los chicos estaban mintiendo. Y un chico no fabula cuando habla de olores, de tamaño, de gustos?

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La maestra de la sala de un jardín de infantes de un colegio de Mar del Plata acusada por la presunta comisión del delito de corrupción doblemente agravada de menores aseguró que las denuncias en su contra constituyen "una fábula inventada por los padres" de las nenas, para desprestigiarla.

En ese sentido, la docente Ana Elma Pandolfi -actualmente juzgada por un Tribunal marplatense y con licencia en su cargo en el colegio Divino Rostro- sostuvo que la causa en su contra "es un disparate", y aseguró que se generó "un estado de psicosis" en el cual ella es "tan víctima como las nenas".

"Hay alguien que ha aprovechado la oportunidad para ocultar algo. Tengo 28 años de prestigio en la institución y nadie puede pensar que pude haber hecho algo así. Todo esto es una fábula inventada por los padres para desprestigiarme. Se han dicho un montón de mentiras", afirmó la docente en una entrevista publicada hoy por un matutino porteño.

Receso

El juicio contra una maestra jardinera acusada de abusar sexualmente de seis nenas de entre 3 y 5 años entró en un receso hasta el 10 de este mes, a pedido de los abogados de la acusada.

Ana Pandolfi es la maestra que enfrenta el juicio iniciado por un grupo de padres de niñas que hoy tienen entre 6 y 7 años, que la acusan de abusar de las pequeñas durante el 2001 y 2002, cuando asistían al jardín de infantes del colegio "Divino Rostro" en la ciudad de Mar del Plata.

Según los padres, la docente manoseaba a las niñas y abusaba de ellas, sin descartarse que otras personas hayan participado de las vejaciones.

Los cambios en la conducta fueron los primeros indicadores que alertaron a los padres, y tras consultas con pediatras y psicólogos, se llegó a la conclusión de que las reacciones obedecían al sufrimiento relacionado con el abuso.

Pero el juicio entra en receso hasta el 10 de junio para que dos peritos de la defensa analicen las pruebas presentadas por la fiscalía.

El abogado Eduardo Berchot, patrocinante de Pandolfi, pidió al tribunal que permita que peritos analicen las filmaciones, entrevistas, evaluaciones y demás elementos vistos en el juicio, por lo que los jueces designaron a dos expertos para ese trabajo y ordenaron un receso.

La abogada de las familias de las nenas, Ramos Fondevilla, explicó que "las nenas no serán sometidas nuevamente a pruebas psicológicas ni a entrevistas, sino que los peritos tendrán que dar sus pareceres sobre la base de las filmaciones y los análisis que realizaron en su momento sus colegas".

Los hechos juzgados se registraron entre 2001 y 2002. De acuerdo con el relato de las niñas, los abusos fueron cometidos en el baño y en un sector no precisado del colegio, al que las pequeñas denominaron "la cuevita de los sueños".

La abogada Fondevilla dijo que las nenas eras narcotizadas durante los abusos y que hay filmaciones.

Tres de las pequeñas, según fuentes judiciales, señalaron que de los abusos tomaron parte "dos señores de guardapolvo blanco que decían que eran médicos y solían usar barbijo".

Según las manifestaciones de las menores, eran sometidas a tocamientos, besos y caricias y también obligadas a tomar "unas pastillas blancas que daban sueño".

A lo largo del juicio oral y público, los especialistas que trataron a las pequeñas declararon que presentan signos físicos y psicológicos de haber sido abusadas.

Ana María Pandolfi, quien aun permanece en libertad a pesar del pedido de prisión de la fiscal María de los Angeles Lorenzo, ejercía la docencia en el jardín de infantes del colegio católico "Divino Rostro", de Almafuerte y Sarmiento, de Mar del Plata, y ahora afronta cargos que pueden derivar en una condena de hasta 15 años de prisión.

Los padres de las niñas argumentan que, durante mucho tiempo, pidieron explicaciones a las autoridades del colegio, pero nunca fueron tenidos en cuenta, hasta que optaron por cambiar de establecimiento a las pequeñas.
El defensor de los chicos
El doctor Andrés Baribieri, el abogado de los chicos abusados, dijo a Radio 10 que ?los chicos declararon cosas que ni los padres sabían, verdaderos horrores. Comenzaron a hablar de escenas de sexo oral con hombres, de gente disfrazada de médicos con luces en sus cabezas?.

También sostuvo que ?a la maestra le hicieron pericias psiquiátricas que dieron que es una mujer normal. Ella nunca se defendió por lo que había hecho, se limitó a decir que los chicos estaban fabulando. Y un chico no fabula cuando habla de olores, de tamaño. De gustos?.