El edificio -que incluye 12 habitaciones, un salón de 15 metros de longitud, un local comercial en la plata baja y hasta un pequeño departamento en el piso superior- nunca fue propiedad del Frepaso, que lo alquilaba desde 1997, pero desde entonces se lo identificó como la sede del partido que lideraron Carlos "Chacho" Alvarez y Graciela Fernández Meijide, sostiene el diario La Nación.
"Había muchos gastos y era muy grande para el movimiento que hoy tiene el partido", contó la diputada nacional Nilda Garré (Frepaso-Capital).
También confió que cuando supo que dejarían de alquilarlo sintió "alivio": ella era garante ante la inmobiliaria y temía que su agrupación no pudiera afrontar los costos.
Igual destino tuvo la sede del Frepaso de la provincia de Buenos Aires, que ocupaba el segundo piso de un edificio de Callao al 200, a una cuadra de la sede nacional.
Por su parte, Fernández Meijide fue más allá y dijo, consultada por La Nación, que la agrupación "se diluyó".
"Yo estoy fuera de la política; Alvarez [Carlos], intentando arrimarle gente al kirchnerismo; Ibarra, gobernando la ciudad, cerca de Kirchner y sin decidirse a hacer una fuerza propia, y muchos dirigentes se fueron con Elisa Carrió", fue el diagnóstico de la ex ministra.
Ante ese panorama no parece una paradoja que el Frente Grande haya debido "achicar" sus gastos.