Chiitas insurgentes liberaron a los tres rehenes japoneses en Irak

La noticia, dada a conocer inicialmente por el canal qatarí Al Jazeera, ha sido acompañada en la televisión nipona de las imágenes de los familiares que jubilosos celebraron el fin de la crisis

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Los tres rehenes japoneses secuestrados desde la semana pasada en Irak han sido liberados sanos y salvos y acaban de llegar a la embajada de Japón en Bagdad, informó la televisión pública NHK. 
 
El cautiverio de los tres rehenes japoneses en Irak, que habían sido amenazados de muerte si Tokio no retiraba sus tropas de Irak, entraba hoy en su segunda semana. 
 
La noticia de la liberación, dada a conocer inicialmente por el canal qatarí Al Jazeera, ha sido acompañada en la televisión nipona de las imágenes de los familiares que jubilosos y sin poder contener el llanto celebraron el fin de la crisis. 
 
La ministra de Asuntos Exteriores, Yoriko Kawaguchi recibió en la televisión de su automóvil oficial la noticia de la liberación de los tres rehenes: el periodista independiente Soichiro Koriyama, de 32 años y los cooperantes Nahoko Takato, de 34 años y Noriaki Imai, de 18 años.
 
Por otro lado, un diplomático iraní fue asesinado a tiros en Bagdad, un día después de que Irán dijo que Estados Unidos le había solicitado ayuda para distender el clima de violencia en Iraq.
 
La embajada informó que el nombre del diplomático era Khalil Naimi y trabajaba para la sede diplomática en Bagdad.
 
Naimi fue asesinado cerca de la embajada en el barrio de Salhiya de la capital iraquí, según informaron diplomáticos iraníes.
 
La crisis en Irak
 
Uno de los cuatro rehenes italianos secuestrados en Irak fue ejecutado por sus secuestradores y otros dos japoneses habrían sido capturados, mientras que el jefe chiita radical iraquí Moqtada Sadr parecía mostrarse más conciliador frente a la coalición dirigida por Estados Unidos.
 
El ministro italiano de Relaciones Exteriores, Franco Frattini confirmó el miércoles en la noche la muerte del rehén italiano, precisando se trataba de Fabrizio Quattrocchi.
 
Poco antes, la televisión qatarí Al Jazeera anunció haber recibido un comunicado de los secuestradores de los cuatro italianos afirmando haber matado a uno de ellos. Los secuestradores, que dijeron llamarse "La Brigada Verde", amenazaron con "matar uno por uno a los otros tres rehenes si no se cumplen sus exigencias".
 
El martes, en un video dado a conocer por Al Jazeera, habían reclamado "un compromiso de retirada de las tropas italianas de Irak según un calendario preciso".
 
Reaccionando a esta ejecución, el jefe del gobierno italiano Silvio Berlusconi afirmó que ésta no comprometía "los valores y el compromiso por la paz" de Italia. En Tokio, las autoridades se esforzaban el jueves para confirmar los secuestros de dos otros japoneses en Irak, anunciados en Ammán por un diputado de la oposición.
 
En caso de confirmarse dichos secuestros, serían ya cinco el número de rehenes japoneses en Irak. "El ministerio de Relaciones Exteriores recibió informaciones no confirmadas según las cuales dos ciudadanos japoneses fueron secuestrados. El gobierno sigue tratando de confirmar esas informaciones y los hechos", declaró el secretario general del gabinete, Yasuo Fukuda.
 
Según un diputado del Partido Demócrata de Japón (PDJ, oposición), Yukihisa Fujita, que se encuentra actualmente en Jordania, los dos hombres fueron secuestrados el miércoles en Abú Gharib, en los suburbios de Bagdad.
 
El miércoles, un periodista francés, Alexandre Jordanov, secuestrado el domingo al sur de Bagdad, fue liberado. La coalición anunció que en total, unos 40 rehenes de 12 nacionalidades estaban retenidos en Irak.
 
En Filipinas, la presidenta Gloria Arroyo declaró el jueves que suspendía el envío de más soldados a Irak y preparaba la evacuación eventual de civiles.
En principio, Filipinas envió 96 soldados, policías y personal sanitario a Irak, pero algunos volvieron y ahora sólo quedan 49 soldados y policías en el terreno.
 
Refugiado en la ciudad santa de Nayaf (centro), Moqtada Al sadr, sobre el que pesa una orden de detención por incitación al homicidio, está "dispuesto a presentarse ante un tribunal iraquí después de la creación de un gobierno legítimo" y a transformar su milicia en organización político-social, indicó uno de sus colaboradores, Haidar Aziz.
 
Los comandantes estadounidenses, que exigen el desmantelamiento de esta milicia, amenazaron con "aplastar" y "destruir" el Ejército del Mehdi que hace diez días inició una revuelta contra la coalición en varias ciudades chiítas.
La orden de captura lanzada contra Moqtada Sadr -que los norteamericanos afirmaron querer detener o matar- está relacionada con su presunta participación en el asesinato en abril de 2003 de un rival político, Abdel Majid Al Joi.
 
Para tratar de calmar las fuertes tensiones entre la coalición y la población en su mayoría chiíta del centro y del sur de Irak, Irán, país mayoritariamente chiíta, envió el miércoles una delegación a Bagdad.
 
Estados Unidos pidió ayuda a Teherán para tratar de solucionar la crisis y disminuir la violencia creciente en Irak, afirmó el jefe de la diplomacia iraní Kamal Jarazi.
 
No obstante, el jefe de la delegación iraní Hosein Sadeghi, alto responsable de la cancillería, declaró a su llegada a Bagdad que "no hay mediación". Estamos aquí para tener una idea clara de la situación y una mejor comprehensión de lo que ocurre", explicó.
 
En Nayaf y en la ciudad cercana de Kufa, los habitantes y los milicianos chiítas se preparaban para una ofensiva de la coalición. Los jefes militares estadounidenses anunciaron haber concentrado "importantes tropas" en las inmediaciones.
 
El martes, los infantes de marina mataron a 20 rebeldes que trataban de avanzar hasta el centro de la ciudad sunita de Faluya para salvar a sus camaradas bajo el fuego de los insurgentes, indicó un oficial estadounidense el miércoles.
 
En Faluya, el lugar donde los enfrentamientos han sido más violentos, la precaria tregua vigente desde el sábado fue prolongada de 48 horas el miércoles, en especial para permitir la reapertura de dos hospitales, anunció un mediador, Fuad Raui, responsable del Partido Islámico iraquí.
 
El enviado especial de la ONU Lajdar Brahimi estimó posible la instalación de un gobierno interino iraquí en el mes de mayo como estaba previsto inicialmente y llamó a una solución pacífica de las crisis en Faluya y en Nayaf.
 
Un alto responsable militar estadounidense indicó por otro lado que una parte de los 135.000 soldados estadounidenses que se encuentran desplegados actualmente en Irak permanecería unos meses más en el terreno.
 
El dirigente libio Muamar Kadhafi estimó el miércoles que la caída del régimen iraquí de Saddam Hussein había permitido que el terrorimo y sobre todo la red Al Qaida se "desarrollara" en Irak.
 
"La caída de Saddam no terminó con el terrorismo, al contrario, éste encontró una mayor ocasión de desarrollarse" en Irak, declaró el coronel Kadhafi.