Los rosarinos quieren separarse de la provincia de Santa Fe

Así lo reveló una encuesta realizada en la ciudad. Seis de cada 10 consultados manifestó estar de acuerdo con que Rosario sea plenamente autónoma como lo es Buenos Aires. Hasta el intendente de la capital provincial apoya la iniciativa

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A los rosarinos no les basta con reclamar la autonomía, la mayoría ya habla de separarse definitivamente de la provincia de Santa Fe. Esta expresión de deseo quedó plasmada en un estudio de opinión pública realizado entre 400 casos.
 
Allí, seis de cada diez rosarinos (61,8 por ciento) manifestó estar de acuerdo con que la ciudad sea plenamente autónoma como lo es Buenos Aires.
 
El dato es una clara muestra de que la gente de Rosario ya no quiere depender del gobierno provincial, sobre todo si se tiene en cuenta que hace seis años la tendencia era muy distinta: por entonces, apenas el 22 por ciento se inclinaba por una salida secesionista.

Tanto el constitucionalista de la Universidad Nacional de Rosario Oscar Blando como el titular de la cátedra de Derecho Administrativo de la Universidad Nacional del Litoral José Manuel Benvenutti coincidieron al explicar que la Ciudad Autónoma de Buenos Aires goza de un orden de descentralización especial. "Tiene más facultades que un municipio y menos que una provincia", señalaron.

Eso, según la encuesta, es lo que reclaman en alguna medida los rosarinos para su ciudad. Tales son sus deseos de separarse del resto del territorio santafesino que hasta llegan a hablar de secesión, una suerte de independencia o soberanía plena, facultad de la que se goza sólo en los países confederados y no en la Argentina donde rige un gobierno federal.

Las opiniones recogidas en el trabajo del consultor Andrés Mautone se suman al debate que desató el intendente Miguel Lifschitz al abrir el 4 de marzo pasado el período de sesiones ordinarias del Concejo Municipal. Allí el titular del Palacio de los Leones no sólo reclamó la autonomía de la ciudad, sino que convocó a un plebiscito sobre el tema para junio próximo.

Tras él, empresarios, profesionales y asociaciones intermedias locales manifestaron su apoyo a la idea de que Rosario, entre otros reclamos, pueda cobrar tributos que hoy llegan directamente a las arcas provinciales.

Y hasta el propio intendente de Santa Fe, Ezequiel Martín Balbarrey, se manifestó en favor de las autonomías de su ciudad y de Rosario.

En rigor, la polémica ya tiene sus años. En 1912 Lisandro de la Torre presentó un proyecto de ley sobre la autonomía municipal en la Cámara de Diputados de la Nación. Años más tarde Rosario y Santa Fe gozaron de esta facultad al sancionarse la Constitución provincial de 1921. Pero las presiones conservadoras y los gobiernos de facto hicieron que la autonomía pase al olvido.

Y hace doce años, el debate revivió desde las páginas de La Capital. Una nota del editorialista Justino Caballero, publicada en mayo de 1992, llegó a plantear la necesidad de dividir a la provincia en dos: norte y sur. Titulada "Otra provincia, de Barrancas al sur", la nota era una antesala del actual debate.

"El sur santafesino tiene mayor volumen productivo y superior dimensión económica, sin embargo están en el norte los tableros del poder y los organismos que los digitan. A tanto llega el despropósito que Rosario debe acatar una servidumbre burocrática que poco se esfuerza por sacudir", se leyó en ese momento. Luego de Caballero muchos funcionarios e intelectuales de la época apoyaron la idea.

Mujeres por el sí

El trabajo realizado por Andrés Mautone y Asociados tiene un margen de error cercano al 5 por ciento. Los profesionales relevaron a un grupo de habitantes de Rosario, todos mayores de 18 años, tanto de sectores medio-altos, como de clase media en sentido estricto y bajos.

La encuesta arranca con un alto porcentaje de respuestas en favor de la autonomía municipal. "¿Usted está de acuerdo con que la provincia de Santa Fe reconozca la autonomía municipal a la ciudad de Rosario?", fue la pregunta. Y un 87,3 por ciento de los encuestados dijo que "sí".
 
Aquí se destacaron las mujeres de entre 26 y 40 años que pertenecen fundamentalmente al sector social de mayores recursos.

Ahora bien, al momento de evaluar si el gobierno provincial otorgará finalmente esa facultad a Rosario, el "no" ganó la pulseada. Casi la mitad de los rosarinos consultados (47,5 por ciento) no cree que Santa Fe reconozca la autonomía. Entre los más escépticos predominan los varones de 26 a 40 años.

Con este mismo tenor ya se había expresado el propio Lifschitz. "La mayoría de los sectores políticos está de acuerdo con este reclamo -había dicho- pero tengo serias dudas de que se concrete, porque por ahora quedó todo en el discurso".

Otro interrogante giró en torno al plebiscito sobre la autonomía. "¿Usted piensa que es necesario realizar una consulta popular para preguntarles a los rosarinos si están de acuerdo con que la provincia reconozca la autonomía municipal de la ciudad?".

Aquí también la respuesta afirmativa llevó las de ganar. Poco más de siete de cada diez de los rosarinos encuestados piensan que es necesario realizar la consulta. Las que se mostraron más democráticas por estar en favor del plebiscito fueron en esta oportunidad las mujeres jóvenes, de entre 18 y 25 años, provenientes de sectores medios.
 
Los menos propensos a que se le pregunte a la población su opinión fueron los varones con mayores recursos económicos que tienen entre 41 y 61 años.

Por último, otra respuesta contundente plasmada en el trabajo giró en torno a que el 80,2 por ciento de los encuestados no dudó en manifestarse en favor de la reforma constitucional. Sólo un 16 por ciento no pudo definirse aún en este sentido.