Cuando Stiller fue contratado por la Metro-Goldwyn-Mayer, logró que la contratasen también a ella. Tras unos comienzos difíciles, el éxito le llegó con ?El demonio y la carne? (1926), de Clarence Brown. Pronto su belleza hierática y sus cualidades artísticas ?naturalidad ante las cámaras y capacidad de lograr el registro interpretativo más adecuado a cada escena? convencieron tanto al público como a la crítica.
Su absoluta indiferencia ante la opinión pública y el aislamiento que desde la muerte de Stiller en 1928 envolvía su vida privada, acrecentaron más aún su imagen de figura mítica.
En el cine sonoro se recuerdan sus interpretaciones en ?La reina Cristina de Suecia? (1933), de Rouben Mamoulian; ?Ana Karenina? (1935), de Clarence Brown; ?Margarita Gautier?, de George Cukor (1936); ?María Walewska? (1937), de Clarence Brown; ?Ninotchka? (1939), de Ernst Lubitsch; y ?La mujer de las dos caras? (1941), de George Cukor.
En 1951 se nacionalizó americana. Fue nominada en tres ocasiones al Oscar como mejor actriz por Anna Christie, Romance y Ninotchka y aunque en ninguna de las tres ocasiones consiguió la estatuilla, en 1954 la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas le concedió un Oscar especial "en reconocimiento a su interpretaciones". Además de este galardón, obtuvo en dos ocasiones (1930 y 1941) el premio de la critica de Nueva York por sus interpretaciones en Ana Karenina y La mujer de las dos caras.
Murió en Nueva York en 1990.