Cinco variantes de bonos con una opción estrella en pesos ajustables

Aunque se presentaron tres tipos de títulos, los lineamientos tienen familia original de seis

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No fueron muchas las precisiones técnicas que ofrecieron ayer el ministro de Economía, Roberto Lavagna, y el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, sobre el proceso de reestructuración. Pero al menos los acreedores ya saben cuáles serán a grandes rasgos las opciones entre las que deberán elegir si deciden descartar la vía judicial y sentarse a negociar con el Gobierno.

Se trata de un menú acotado de cinco bonos básicos, tal como lo anticipó el lunes Infobae, sobre los que podrían ensayarse variantes en función de la demanda de los distintos tipos de acreedores.

Aunque la presentación instaló ayer temprano el esquema de tres tipos de bonos, esto es sólo parte de la cuestión.

En realidad, habrá tres bonos de rendimiento fijo, mientras que las novedades se dan entre los títulos a tasa variable o indexados.

En el primer grupo se cuentan:

? Bonos con ?Descuento? (Discount), que sufrirán una reducción del valor nominal, a mediano y largo plazo.

? Bonos ?Par?, que no representarán una quita al valor nominal pero pagarán, comparativamente, cupones de intereses menores y los plazos serán mayores.

? Bonos ?C? o Capitalizables. También está prevista la emisión de títulos amortizables íntegramente al vencimiento, aunque su colocación estará sujeta al interés que despierte entre los acreedores.
Pero junto con estos tres tipos de bonos, en un segundo grupo revisten los que Economía espera sean los bonos estrella de la reestructuración:

? Bonos en pesos indexados por CER. Se cree que pueden resultar altamente atractivos dadas las proyecciones de inflación y evolución de tipo de cambio para el mediano plazo.

? Bonos indexados por PBI. El cupón de base será menor que el previsto en el Par o el Discount pero se le adosará un cupón que ajustará en función de la tasa de crecimiento del PBI.

Hasta aquí llegaron los borradores que en las últimas semanas apuraron los técnicos de la Secretaría de Finanzas, en los que incluyeron algunas sorpresas.

Por caso, que la capacidad de pago de la Argentina, según las cuentas de Economía, no se medirá solamente por el nivel de superávit sino que también se incluirá en el cómputo el eventual acceso al mercado para obtener financiamiento que logre el Gobierno.

En el corto plazo, Lavagna ya tiene previsto recurrir a las AFJP, de las que lograría unos $1.300 M a $1.500 M el próximo año, lo que representa 50% de la recaudación anual de las administradoras de jubilación privada.

Cómo afecta a los bonos

En principio, el tenedor que opte por canjear sus títulos por un bono con descuento deberá resignar capital desde el inicio. Así, de acuerdo con la vaga información suministrada, por cada $100 de valor nominal, el inversor podría recibir unos $30, pero apenas se le modificarán las tasas y el plazo.

El que decida suscribir un bono a la par, obtendrá por cada $100 de valor nominal un título por $100, pero con una extensión de plazos sensiblemente superior y un cupón de intereses más chico que el original, esto si se tomase el valor facial del título, algo que no fue precisado.

A modo de ejemplo y en esa línea, el tenedor de Globales que, en promedio pagaban una tasa de interés del orden de 11%, probablemente deberá resignarse a un cupón de entre 1 y 2%, como es el caso de los Boden. En tal sentido, la quita aceptada sobre el valor presente neto de los bonos será similar, ya que lo que no se recorta por capital se haría por plazos y tasas.

No obstante, Economía aún no dio detalles sobre ninguna de estas variables, por lo que por el momento es difícil de determinar cuál va a ser la quita final que deberán aceptar los tenedores de títulos públicos en default, cualquiera sea la alternativa que elijan.