Jueza cordobesa ratificó la tenencia de dos menores a una pareja gay

La jueza Morcillo no accedió a la solicitud de la madre, basada en un informe elaborado por el organismo técnico interdisciplinario de los Tribunales de Familia (Catemu), en el que se detallaban algunas consideraciones negativas de los niños hacia la pareja del hombre, y que concluía en que no había impedimentos para que la madre recuperara a sus hijos

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La jueza de Cuarta Nominación de los Tribunales de Familia de la capital cordobesa, Silvia Morcillo, ratificó la tenencia de dos niños al padre que convive con su pareja homosexual, confirmaron fuentes judiciales.

Con la medida, la magistrada rechazó un pedido de custodia de la madre de los menores, que fundamentó su planteo en un supuesto "riesgo moral" para sus hijos por la situación.

Se trata de dos niños de corta edad que cursan la escuela primaria, hijos de una pareja divorciada, y cuya tenencia le había sido otorgada al padre hace cinco años.

La jueza Morcillo no accedió a la solicitud de la madre, basada en un informe elaborado por el organismo técnico interdisciplinario de los Tribunales de Familia (Catemu), en el que se detallaban algunas consideraciones negativas de los niños hacia la pareja del hombre, y que concluía en que no había impedimentos para que la madre recuperara a sus hijos.

Lejos de decidir con esa sola prueba, la magistrada ordenó realizar varios informes y pericias psicológicas, consultó a los maestros de los niños y pidió datos acerca de su rendimiento escolar, conducta y adaptación al medio social, tras lo cual determinó que los niños, que conviven con el padre y su pareja gay, estaban bien con su progenitor.

La determinación judicial estuvo acompañada por una resolución de la asesora de Menores, Myriam Rebuffo, en la que tampoco se advierte el peligro o el supuesto "riesgo moral" de los chicos de seguir viviendo con su padre.

Una de las abogadas del padre, Carolina Quintero, dijo que el dictamen de Catemu tenía numerosas "consideraciones tendenciosas" y explicó que "la jueza ha ratificado la tenencia en favor del papá de los niños, fundamentalmente basándose en el bienestar y buen desarrollo físico-psíquico de los chicos hasta ahora".

Tras preservar la identidad de los protagonistas, la abogada confirmó que los menores "hace cinco años que conviven con el papá, que ya tenía la tenencia concedida" y que "no ha habido motivos para modificarla ante el pedido de cambio de la mamá".

"Hay prueba testimonial reunida en autos por las que se prueba que estos chicos están muy bien, hay informes escolares, pericias psíquicas, encuestas ambientales, es bastante amplia la prueba que ha permitido que la jueza falle en ese sentido", remarcó.

Por su parte, Laura Reartes, también patrocinante del padre de los niños, calificó el fallo de la jueza como "impecable", al decir que "no corresponde valorar la intimidad o la configuración familiar que el papá ha decidido, ya que esto debe quedar en el ámbito del ejercicio de derechos personalísimos, del ejercicio de derechos humanos".

"Porque además -se extendió- no se ha demostrado que esta situación provoque ningún daño o conflicto en la vida de los niños".

En los fundamentos de la causa quedó asentado que el padre siempre alentó el rol de la madre, quien -según se expresa- dejó de ocuparse de los hijos porque era adicta y accedió a que la custodia quedara a cargo de su ex marido, quien a su vez posteriormente inició la convivencia con otro hombre.

Reartes expresó además que "la jueza ha tratado y creo que lo ha logrado, de objetivar qué es lo mejor para los niños, entonces ha dicho que tienen absolutamente cubierto sus derechos de educación, de salud y participación social".

"El padre ha incentivado en todo momento el vínculo de los niños con su madre, ha propiciado el fallido rol materno; ha propuesto un régimen de visita amplio; e inclusive le ha demandado a la mamá que esté más tiempo del que está con los niños", amplió.

Según consta en el expediente, el padre cumplió con sus obligaciones de manera ejemplar y los menores no perdieron la noción de sus relaciones familiares, ya que la madre gozó y goza de un amplio régimen de visitas.

Otro elemento que se tuvo en cuenta es que la madre habría estado ausente en ciertas situaciones de la vida cotidiana de sus hijos, referidas a atención médica y acompañamiento escolar.

Consultado al respecto, el médico psiquiatra Enrique Stola opinó que "si la jueza ha evaluado bien y profundamente el caso y los chicos están bien, no hay fundamentos científicos para decir que los niños no tienen que estar con su padre porque sea gay".

"Lo ideal para un niño o niña es que estén con personas que los cuiden y los amen", sostuvo el médico, quién aclaró que "estas personas pueden sus padres, abuelos, tíos o alguien que los quiera".
 
Stola agregó que "es frecuente que parejas lesbianas o gays críen a sus propios hijos, fruto de matrimonios heterosexuales anteriores, y no por ello presentan problemas psicológicos".

El especialista, que se recibió en la Universidad Católica (UCA), al ser consultado cómo vería la Iglesia este fallo, respondió tajante: "los chicos están bien, pero si ahora, al tomar estado público, sale la Iglesia a levantar prejuicios, va a ser la propia Iglesia la que perjudique a los chicos y no los padres".

Enrique Stola es uno de los fundadores de la Organización Amnesty International en la Argentina, viaja frecuentemente a Italia y Alemania a dictar cursos y tuvo directa participación en la causa contra el sacerdote Julio César Grassi como analista de "Gabriel" y "Ezequiel", los chicos de la Fundación Felices los Niños que denunciaron al cura por abuso sexual.