Esta categoría alude a la riqueza cultural y también humana del sitio. Otro motivo para festejar. La votación en la sala de deliberaciones del Comité de Patrimonio de la UNESCO fue inusualmente rápida, porque las discusiones son a puertas cerradas.
Primero habló la representante del Icomos, la ONG que oficia de consultora de la UNESCO en cuanto al aspecto cultural de los sitios. La mujer, inglesa, pidió la inscripción de la Quebrada como paisaje cultural y alabó la amplia participación de las comunidades en el proyecto.
Entre otras cosas, la funcionaria del Icomos destacó que se hubiera dado fin, en el año 2000, al plan del electroducto que amenazaba con transformar parte de la Quebrada.
Luego de su discurso se abrió el debate y México tomo la palabra. El enviado de ese país hizo un discurso sumamente elogioso hacia la Quebrada y hacia el trabajo realizado para la presentación del proyecto. Es decir, México apoyo con efusividad la candidatura.
Luego hablaron los representantes de otros seis países, y todos se definieron taxativamente en el mismo sentido. Llegado este punto, la presidenta del Comité de Patrimonio, Vera Lacoeuilhe (proveniente de Santa Lucia, una pequeña isla del Caribe), decidió, ante la evidente buena predisposición general en relación con la Quebrada, preguntar si había alguien que tuviera alguna objeción respecto de esta candidatura. Si todas iban a ser alabanzas, no tenia sentido debatir. Los diferentes representantes callaron, en tanto no había objeciones. Lacoeuilhe golpeó la mesa con un pequeño martillo y fue entonces que llegó la ovación.
El gobernador Fellner estaba junto con su hermana y, visiblemente emocionado, agradeció y declaró su "orgullo de jujeño", aunque "la Quebrada de Humahuaca ya era patrimonio de la humanidad".