Aseguran que lo peor de las inundaciones pudo haberse evitado

El rector de la Universidad Nacional del Litoral (UNL), Mario Barletta, reiteró que hay estudios realizados por especialistas de varios organismos, que alertaban sobre el crecimiento del Río Salado

Las consecuencias de las inundaciones en Santa Fe pudieron haberse evitado, o al menos atenuado, si se hubiesen tenido en cuenta estudios realizados por especialistas de varios organismos, aseguró ayer el rector de la Universidad Nacional del Litoral (UNL), Mario Barletta.

En Radio 10, el ingeniero declaró: ?Hasta el día domingo la Universidad se había mantenido al margen del debate de si existen o no estudios. Pero las circunstancias nos obligaban a ocuparnos y poner energía en la gente que está sufriendo?.

En ese orden, explicó: ?Estamos en pleno desarrollo de este tema. Pusimos sobre la mesa los antecedentes del tema, que no son de la Universidad, sino de organismos públicos y privados, y nos dimos cuenta de estudios desde 1968 que se suspenden en el 89 y no son continuados, y es necesario contar con 24 años de registro?.

El ingeniero dijo que en el 94 se construyeron, en parte, las defensas en el oeste de la ciudad, y que esta obra resultó contraproducente. ?El agua que ingresó lo hizo al norte de las defensas, donde no habían sido construidas. El dato significativo es que hace 3 años el mismo gobierno convoca a seis consultoras y adjudica el estudio y proyecto del tramo. Ese proyecto se entrega a Vialidad (provincial), luego a Vialidad Nacional. Por qué no se construyó no nos corresponde a nosotros determinarlo?.

A continuación, dijo que, de haberse construido el tramo de defensas faltantes hacia el norte, ?el agua no hubiera encontrado lugar para entrar? a Santa Fe.

Barletta añadió que sí se sabía que habría inundaciones, ?si uno se maneja por lo que señaló el sistema nacional de alerta?, que indicaba que podía suceder ?si había abundantes precipitaciones?, ya que ?en marzo de este año señalaban una cuenca saturada?

Barletta, ingeniero en Recursos Hídricos e integrante del directorio del Conicet, brindó ayer una conferencia de prensa en la cual refutó uno por uno los dichos del gobernador Carlos Reutemann, quien el último sábado había hecho especial hincapié en el hecho de que el desastre era ?inevitable e imprevisible?.

?Los organismos, el gobierno, tenían estudios en el año 1992 que determinaban las zonas de riesgo que se iban a inundar ante crecidas del río Salado?, dijo Barletta. El rector, que aclaró que su intención no era ?indagar en las afirmaciones de Reutemann?, fue más lejos al señalar que ?el sistema del Río Salado fue estudiado?.

?De esos estudios surgen cálculos de crecidas por encima de los tres mil metros cúbicos por segundo; son coincidentes con lo que se verificó en esta oportunidad, existen proyectos, están. Que actúen los que deben actuar?, expresó.

Barletta evitó polemizar con Reutemann pero refutó sus dichos, especialmente cuando el gobernador dijo que ?nunca? le habían acercado un estudio sobre la posibilidad de que se produjera el desastre.

?Los convoqué -a los periodistas- para mostrarles los estudios y proyectos que no están ni en el INA ni en la UNL ni en una empresa privada, están en el gobierno provincial?, explicó.

Al respecto, agregó que ?muchos de esos estudios fueron pedidos por el gobierno, concretamente el estudio del tramo de defensas que falta y que hubiese evitado lo ocurrido. Están los planos, están los costos, están las obras que se necesitan?.

Al ser consultado sobre los trabajos presentados en 1992, durante la primera gestión de Reutemann al frente de la provincia, Barletta dijo que dio las fechas pero pidió que ?hagan los cálculos políticos de quién era el gobernador? en ese momento.

Cuando se le preguntó si la tragedia se hubiese podido evitar, al menos en cuanto a las víctimas mortales, Barletta prefirió no contestar directamente y dijo que ?ya va a llegar el momento de buscar responsables?.

Ante la insistencia sobre cómo se pudo haber prevenido la tragedia, Barletta indicó que ?la conclusión de las obras de defensa hubiese evitado todo en función de los caudales que se dieron; todo indicaría que esa obra hubiese sido suficiente?.

El rector de la UNL también esgrimió un informe de alerta que se conoció en marzo de 2003. ?Hay un párrafo sobre el río Paraná que destaca el aporte de los efluentes locales muy significativos, como el del río Salado santafesino?, sostuvo.

?Todos conocen que ocurrieron fuertes precipitaciones en el verano santafesino, que generaron que la cuenca estuviese en una condición tal que, de venir una tormenta o lluvia importante, se estaba claramente ante la posibilidad de máximas crecidas?, concluyó Barletta.

A modo de respuesta a estos cuestionamientos, el ministro de Gobierno santafesino, Carlos Carranza, atribuyó a ?la naturaleza? el desastre causado en la zona de la capital provincial y sus alrededores por el desborde del río Salado.

?Esto no estaba en los planes de nadie, y la naturaleza jugó un papel más importante de lo que uno piensa?, se defendió el funcionario, al salir al cruce de las duras críticas contra las administraciones provincial y municipal por las graves consecuencias de las inundaciones.