Manuel Mora y Araujo, titular de la consultora homónima, dijo en Radio 10 que en el electorado ?hay volatilidad?, porque se da ?un proceso en el que el ciudadano piensa mucho su voto y hace muchas consideraciones distintas?. En ese sentido, el consultor prevé: ?Habrá un triple empate, con una ligera ventaja para (Carlos) Menem. (Ricardo) López Murphy y (Néstor) Kirchner están prácticamente iguales. Inclusive (Adolfo) Rodríguez Saá está allí, casi?.
Por eso, añadió: ?Discutir los puntitos no tiene sentido, porque los márgenes son amplios. Cada día hay alguna diferencia en favor de uno o de otro?.
Además, consideró que las altas marcas de López Murphy en las encuestas son ?producto de una combinación de elementos, y representa la misma tendencia que vimos años atrás, una demanda de cambio político, tanto en él como en (Elisa) Carrió, que encarnaron eso?.
?Él se definió mejor ?agregó Mora y Araujo-, y creció. Además, representa el voto no peronista y además, se dirime la interna radical. Muchos votan a López Murphy para darle una lección a sus dirigentes radicales, porque como se ve en el sondeo de hoy, (Leopoldo) Moreau no saca ni el 1% de los votos. Los radicales votan a Carrió o a López Murphy, ven la posibilidad de dirimir esa interna?, enfatizó el analista y consultor.
Mora y Araujo, además, reflexionó acerca de cómo sería el escenario institucional en caso de que las tendencias que refleja su sondeo se cumplieran en la realidad. ?Con cinco personas con poco más del 10%, si fuéramos un país normal, con tradiciones democráticas de voto disperso, es para un gobierno de coalición?.
El analista detalló: ?Lo lógico sería que el que salga Presidente convoque un gobierno de coalición. Si fuera un país europeo, sería inexorable, normal. Nadie puede pretender gobernar solo, cuando sólo tiene 20 o 25% de los votos?.
Sin embargo, declaró que no imagina coaliciones entre los candidatos presidenciales actuales. ?La sociedad argentina busca eso, no una coalición entre todos sino una suficiente para gobernar. El sistema parlamentario lo facilita. Debería haber una coalición entre grupos relativamente afines, no que gobernaran para definir una agenda completa sino prioridades, alrededor de las que se arma?.
Según Mora y Araujo, las tendencias en las intenciones de voto ponen de relieve una característica particular: ?En cuanto a la gobernabilidad, es muy difícil, sí, pero la sociedad quiere que se vaya camino a la coalición. Sabe cuál es el resultado al que se llega?.
Las cifras
Por el tamaño de la muestra, el sondeo tiene un margen de error de 2,8% +/-, con un nivel de confianza del 95%. El binomio que encabeza el ex presidente Menem reúne el 22,7% de la intención de voto; López Murphy, 20,4%, y Kirchner, 20,2. Luego aparecen el tercer postulante peronista, Adolfo Rodríguez Saá (15,3%), y la líder de ARI, Elisa Carrió (13,3%).
Las respuestas obtenidas en el sondeo dan por tierra con la apatía política de la ciudadanía. Tanto los indecisos como los que declaran que no votarán o la harán en blanco se mantuvieron en valores bajos (sumadas esas opciones, no superan el 12%). Sólo el 3,8% de los entrevistados respondió que votará en blanco o no lo hará por ninguno de los postulantes, y el 7,7% dijo no saber por quién lo hará o eligió no responder.
Patricia Walsh-Marcelo Parrilli (Izquierda Unida) con el 1,6%, y los socialistas Alfredo Bravo y Rubén Giustiniani, con el 1,2% de intención de voto, encabezan los denominados "partidos chicos", aunque en esta oportunidad la UCR se sitúa entre ellos.
La fórmula radical de Leopoldo Moreau y Mario Losada no logra superar, según esta encuesta, el uno por ciento de intención de voto.
Para el sondeo, fueron entrevistados 1.200 hombres y mujeres entre el 16 y el 22 de abril en la ciudad de Buenos Aires y trece ciudades del interior. El método de muestreo fue probabilístico, domiciliario y polietápico.
En el trabajo se asegura que la imagen ganadora de Menem-Romero sigue muy fuerte, en tanto más de la mitad de los consultados (52%) cree que triunfará.