El candidato presidencial del Frente por la Lealtad, Carlos Menem, criticó anoche a sus competidores y lamentó la "herencia" que le dejan, al tiempo que reiteró que "nuevamente, como en 1989, llego para apagar el incendio".
Durante el acto de cierre de campaña desarrollado en el estadio de River Plate, Menem dijo: "Llego al gobierno como en 1989 para apagar el incendio, ordenar y conducir los destinos de la Patria, para reinstalar la paz y la concordia y para corregir algunos errores del pasado, en un gobierno que tendrá hombres y mujeres nuevos".
"Queremos llegar al gobierno para devolverle la calidad de vida que los argentinos merecen y para ponerle orden al caos que estamos viviendo", sostuvo el candidato presidencial, acompañado por el postulante a vicepresidente, Juan Carlos Romero.
El ex presidente lamentó que "en un país donde hay alimentos para darle de comer a 300 millones de personas por año, no se le pueda dar de comer a sólo 36 millones".
"Vamos a trabajar para que no se mueran más niños en la Argentina, para insertarla en el mundo y para recuperar las inversiones", enfatizó.
El acto se inició con el Himno Nacional, entonado por el cantante Hugo Marcel, y lo amenizaron Los Cuatro de Salta, bajo el marco de fuegos artificiales.
Previamente, habló el gobernador salteño Juan Carlos Romero, quien afirmó: "Tenemos experiencia para terminar nuestro mandato. A Carlos Menem no lo van a echar veinte imberbes de Franja Morada".
A su vez, Menem prometió que va a "mantener los planes jefas y jefes de hogar", aunque anticipó que trabajará para que "en el mediano plazo los planes se puedan transformar en un salario digno".
El ex presidente expresó: "No me hablen los idiotas de la herencia recibida, dejamos un país con reservas y con un nivel bajo de desocupación y los que nos sucedieron dejaron una página en blanco en la historia".
En ese sentido, cuestionó a Adolfo Rodríguez Saá por "haberse ido del gobierno en sólo diez días" y a Ricardo López Murphy por haber "pertenecido al gobierno de Fernando de la Rúa".
Sobre López Murphy sostuvo que "si hubiera tenido un mínimo de lealtad, no hubiera hecho referencia en su propaganda al helicóptero" en el que se fue De la Rúa al abandonar el gobierno.
"López Murphy fue un ministro que duró diez días, lo echaron los estudiantes con una sentada", destacó.
Menem añadió que "este gobierno patea todo para adelante y el que va a recibir esta herencia maldita será este hermano de ustedes que nuevamente se va a hacer cargo como en 1989".
Continuando con sus críticas al actual gobierno, expresó: "No creo que se puedan autodenominar justicialistas si los niños pasan por el peor momento de la historia argentina".
Tras reseñar sus proyectos en caso de que llegue al gobierno, Menem insistió con sacar las Fuerzas Armadas a la calle si la policía no basta para combatir la inseguridad.
"A los criminales no hay que esperarlos, hay que ir a buscarlos a sus aguantaderos. Tenemos que poner en caja a los delincuentes y ampliar las cárceles para ello si es necesario", reiteró.
El candidato ratificó su iniciativa de crear un Ministerio de Comercio Exterior para colocar los productos argentinos en el mundo y manifestó que "se va a terminar con los que usan las embajadas para pasarla bien".
Menem, al final de su discurso, dijo que con su esposa Cecilia Bolocco, presente en el acto, están esperando un hijo "que no sólo vendrá con un pan bajo el brazo, sino que también lo hará con la banda presidencial".
Criticó también a los encuestadores por "el vuelco que dieron en su trabajo en las últimas semanas" y resaltó que "que a partir de hoy se terminan los opinólogos y el domingo van a hablar las urnas".