"En la Argentina, como en todo país que es un importante exportador de alimentos, dólar barato quiere decir comida barata y dólar alto o súper alto, equivale a comida cara", sintetizó Carlos Menem ante un grupo de directivos de empresas de capitales norteamericanos.
El ex presidente agregó que "la prioridad es reconstruir un fuerte poder político, fundado en la legitimidad democrática", y dijo que, para eso, se debe recuperar la estabilidad monetaria que, como se comprobó en la década del `90, es un factor indispensable para restablecer la confianza".
Por eso, agregó que "la prioridad es una reforma monetaria orientada hacia el establecimiento de una moneda fuerte".
Menem formuló estas declaraciones al participar en un almuerzo con los representantes de la Cámara de Comercio argentino - norteamericana, en donde lo escucharon entre otros, Rodolfo Ceretti (Ford), Alberto García Carmona (General Motors), Mauricio Wiar (Bell South) y Carlos Paz Soldán (Procter & Gamble).
El ex presidente definió a la devaluación de la moneda como "el error estratégico más importante cometido en la Argentina desde la guerra de Malvinas", y cuestionó "la confiscación de los depósitos, la pesificación asimétrica y la ruptura de los contratos".
También reiteró que se "restaurará la autoridad del Estado" para limitar la protesta social, y prometió una "rápida elevación del poder adquisitivo de los sectores de menores ingresos".