El intendente de San Martín, Ricardo Ivoskus, afirmó esta mañana que existen "algunos puntos oscuros" en el asesinato del subsecretario de Obras Públicas de esa comuna, Carlos Bossani, y reiteró sus dudas sobre la hipótesis policial del asalto seguido homicidio.
Ivoskus explicó que si bien la hipótesis del robo es la principal línea de investigación, "no hay que descartar nada" sobre el móvil del crimen del funcionario municipal, registrado en la noche del miércoles último.
De todos modos, el intendente de San Martín consideró que Bossani no tenía enemigos, ya que era "una persona de perfil bajo".
"Hay algunos puntos oscuros, la tesis policial es la del robo, pero no podemos descartar ninguna hipótesis. Bossani no era una persona de alto perfil ni combativa, como para pensar en alguna represalia en su contra", sostuvo el jefe comunal.
En declaraciones radiales, Ivoskus admitió que el incremento del delito en el partido que encabeza "es notable" y, en ese sentido, advirtió que "la situación está sobrepasada".
"El fenómeno se está dando en todo el conurbano, pero lo real es que en San Martín lo estamos viviendo y las autoridades no saben cómo afrontar la situación", puntualizó.
Además, el intendente comentó que mantuvo conversaciones con el gobernador bonaerense, Felipe Solá, y el ministro de Seguridad de la provincia, Juan Pablo Cafiero, "para ver qué medida se puede tomar para que la población tenga cierta seguridad".
"Reclamamos mayor presencia policial. Acá casi desapareció la policía de prevención. El delito es imposible eliminarlo, pero hay que volver a los promedios normales. Igual, la situación social influye notablemente", enfatizó.
Carlos Bossani que había sido asesinado el miércoles de un balazo en la puerta de su casa fue quien en el 2000 detectó una estafa contra la administración pública provincial de 20 millones de pesos por la que en breve irán a juicio dos ex intendentes y decenas de concejales de ese distrito
El hecho había comenzado cuando el subsecretario de Obras Públicas de San Martín estacionó su Renault 9 en la puerta de su casa, ubicada en Moreno al 2600, entre Pacífico Rodríguez y Lacroze y cruzó la calle.
En ese momento, el funcionario fue interceptado por varias personas que, imprevistamente, le pegaron un balazo en el pecho con un arma calibre 22 y escaparon sin robarle nada.
Bossani llegó a gritar pidiendo auxilio, por lo que sus tres hijos salieron de la casa alarmados para ver qué sucedía y llamaron a los bomberos, cuyo cuartel está a dos cuadras de allí.
El funcionario municipal fue trasladado de urgencia al Hospital Belgrano, donde murió poco después de ingresar, como consecuencia de las heridas sufridas.