Comafi y Macro, juntos por el Scotia

Anoche se definían los términos de la oferta y el modo en que se dividirían los activos y pasivos. Conservarán 1.200 empleados

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El Comafi y el Macro- Bansud cambiaron sus estrategias individuales por una propuesta conjunta para hacerse del control del Scotiabank Quilmes.

La operación, que se estaba terminando de definir anoche a última hora y que terminará de perfeccionarse durante todo el fin de semana con las autoridades del Banco Central, prevé un aporte de capital de $20 M, $190 M que aportará Seguros de Depósitos S.A. (Sedesa) y $50 M del Fondo Fiduciario. Se harán cargo de los depósitos a la vista y de los reprogramados que hayan quedado tras el canje por Bonos del Estado que superó 70 por ciento.

El proyecto incluye conservar a 1.200 empleados, sobre los 1.700 actuales, y 53 sucursales de las 90.

El Comafi había sido el primer interesado en adquirir el Scotiabank, suspendido desde hace ciento veinte días por problemas de liquidez. Esta semana, el Macro-Bansud sumó una propuesta firme y terminaron en un empate técnico que debía dirimirse ayer. Fue ante el pedido del superintendente de Entidades Financieras, Jorge Levy, de que presenten ofertas superadoras, que decidieron ir con un plan común y dividirse luego activos y pasivos, un punto que a última hora de ayer aún estaba siendo discutido por ejecutivos de ambos bancos.

Según explicó el BCRA en un comunicado, para el lunes está prevista una reunión de directorio especial con el objetivo de perfeccionar los instrumentos legales necesarios para la reapertura de las sucursales. Se descuenta que operativamente, después de cuatro meses sin actividad, reabrir las sucursales tomará algunos días extras.

Si bien los detalles de cómo se dividirán los activos y los pasivos entre los dos bancos no trascendieron, fuentes de mercado estiman que por tratarse de una entidad mayorista que sólo tiene estructura minorista en Tucumán, donde controla al banco de la provincia, el Comafi sería candidato a quedarse con un mayor porcentaje de las filiales, especialmente las tenía el Scotia en Capital y Gran Buenos Aires.

El Macro, en cambio, que recientemente absorbió la estructura del Bansud, se concentraría en las sucursales del interior del país, donde tienen el control del Banco de Misiones y del Banco de Salta.

La intención del Banco Central, según explicó en el comunicado difundido, es que el acuerdo final esté cerrado antes del vencimiento del plazo de suspensión del Scotiabank, que opera el lunes.

Los canadienses del Bank of Nova Scotia aceptaron -desde que se empezó a buscar un nuevo dueño- hacerse cargo de las indemnizaciones para entregarlo saneado. Incluso, acordaron en el Ministerio de Trabajo hacer el pago doble tal como establece la Ley de Emergencia.

En el momento de ser suspendido, el Scotiabank ocupaba el puesto 12º entre los más grandes del país, con activos por $ 2.700 millones.