Venezuela: facilitan el uso de drones en el campo, pero sigue el conflicto por el precio de los agroinsumos

Fedeagro denuncia un trato discriminatorio que favorece a la agroindustria y sus importaciones, mientras golpea especialmente a los pequeños productores que no cuentan con financiamiento

Padrino López reconoció que el uso de drones es fundamental para el desarrollo de la agricultura moderna. REUTERS/Louisa Off/Archivo
Padrino López reconoció que el uso de drones es fundamental para el desarrollo de la agricultura moderna. REUTERS/Louisa Off/Archivo
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Atendiendo una petición de los productores del campo venezolano, el ministro de Agricultura, Vladimir Padrino López, anunció que el gobierno interino de Delcy Rodríguez resolvió levantar la restricción sobre el uso de drones en Venezuela.

“En cada reunión con los productores, me han planteado la necesidad de retomar las operaciones con drones, equipos que se han hecho imprescindibles para la agricultura”, expuso Padrino López antes de indicar que ya quedó sin efecto “la medida temporal del año 2025 que suspendió la operación, importación y circulación de drones en el país”.

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El titular de Agricultura destacó la importancia de esta decisión en favor de los productores, tras haber declarado el 5 de octubre que el gobierno interino revisará las estructuras de costos para “protegerlos” frente al elevado precio de los agroinsumos.

Costoso

Padrino López envió desde sus redes un mensaje directo a los productores venezolanos, reconociendo que “la agricultura, además de garantizar la soberanía alimentaria, debe ser una actividad rentable”.

“Los precios de los principales fertilizantes se mueven con la volatilidad geopolítica y con el costo de los fletes. ¿Y quién termina pagando esa variación? Ustedes, los productores”, admitió el general en jefe que estuvo durante más de 11 años al frente de la cartera de Defensa.

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Pero, ¿qué está pasando en el campo venezolano con los agroinsumos? El presidente de la Confederación de Asociaciones de Productores Agropecuarios de Venezuela (Fedeagro), Osman Quero, responde que el origen del problema está en la falta de financiamiento bancario.

Vladimir Padrino López viste uniforme militar con gorra e insignias y habla ante dos micrófonos con banderas detrás
Tras el ataque del 3 de enero, Padrinó López fue removido del Ministerio de Defensa, donde estuvo más de 11 años, y fue designado titular de Agricultura.

Quero explica que ante la ausencia de crédito, emergen financieras que compran los insumos para entregarlos a los productores. “Esos insumos se pagan a cosecha con un alto precio, como resultado de que el financista no sólo se gana lo que quiere, sino que se protege de los desastres macroeconómicos, llámese inflación, brecha cambiaria, voracidad fiscal, etc”, detalla el dirigente gremial.

La situación empeora para los productores porque el monto financiado, con los cargos que añade el prestamista, se cobra con producto que se paga a menor precio. En síntesis: la cosecha pierde valor.

El Ministerio de Agricultura dio con el problema, pero no con la solución. Al menos, por ahora. “Quienes están pasando trabajo son los pequeños productores, los que no están agremiados, que dependen de estos financistas, que les dan los insumos para que siembren, y luego, en sus silos, les reciben la cosecha. Es triste decirlo, pero esos agricultores trabajan para esos ‘empresarios’”, cuestiona Quero.

El representante gremial sostiene que lo mejor sería revivir el financiamiento bancario en el país; sin embargo, el gobierno interino de Delcy Rodríguez lo ha disminuido aún más recientemente, en el marco de una política que buscaría estabilizar el tipo de cambio y frenar la inflación.

A los lobos

Quero critica el trato desigual que el Ejecutivo estaría dispensando a los distintos actores del campo.

“Ya es suficiente con que al sector agrícola nacional nos lancen a los lobos del ‘mercado’, mientras las condiciones de competitividad son desiguales. A la agroindustria se le exonera impuestos y se le da rebajas arancelarias en las importaciones, que este año dejaron de ser complementarias, mientras al agricultor se le quitan los subsidios de combustible y fertilizantes, y se anula el financiamiento bancario”, expone.

Agricultores trabajan para sembrar un campo de maíz, en Turén, estado Portuguesa, Venezuela. 27 de junio de 2024. REUTERS/Leonardo Fernández Viloria
Agricultores trabajan para sembrar un campo de maíz, en Turén, estado Portuguesa, Venezuela. 27 de junio de 2024. REUTERS/Leonardo Fernández Viloria

El vocero de Fedeagro subraya que “los precios actuales de las cosechas de los rubros de maíz blanco, maíz amarillo y arroz, fueron impuestos por la agroindustria, al utilizar el Valor Alterno de Importación, con las exoneraciones de impuesto y rebajas arancelarias”. Esta fórmula, afirma, “desplomó los precios que debemos recibir de manera competitiva, en igualdad de condiciones”.

Quero reclama “la no consideración de una prima de calidad, toda vez que los rubros importados son de menor calidad, con meses de almacenamiento, en contraste con los rubros nacionales que se ha demostrado su mayor rendimiento en el molino”.

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