Uno de los paraísos todavía no descubiertos por la masa turística de Brasil es Trancoso, un pueblo playero del municipio de Porto Seguro, en el estado de Bahía. El espíritu de este destino aislado donde habitan poco más de 10 mil personas fue creado gracias a una mágica conjunción entre los locales y hippies que llegaron en la década del 70, atraídos por un ambiente selvático y agreste y aguas cristalinas.
Con un clima de dolce far niente y extensas playas tranquilas donde la naturaleza es protagonista, Trancoso se convirtió en uno de los destinos preferidos del jet set internacional. Georgina Brandolini d'Adda, heredera de una de las familias aristocráticas más importantes de Italia, compró una casa en este lugar, así como el presentador estadounidense Anderson Cooper.
A unos 30 kilómetros de Porto Seguro, Trancoso se originó como una aldea jesuita llamada São João Batista dos Indios en 1586. Ya en el siglo XX, este destino era prácticamente desconocido a nivel internacional, hasta que un grupo de hippies se instaló por estos pagos durante los 70, inculcando un aire romántico y un espíritu de laissez faire irrepetible e inmejorable.
La principal actividad económica de Trancoso es el turismo, un hecho que no es para nada evidente cuando uno pone un pie en el lugar. No abunda la gente, no hay cadenas hoteleras masivas como las que se encuentran en Cancún o Punta del Este y la naturaleza es libre. Los colores típicos de las casas y el total silencio de la hora de la siesta.
Obviamente, aquí no hay aeropuerto, así que la apuesta más segura es volar hasta el de Puerto Seguro, desde donde uno se traslada por tierra hasta Trancoso en menos de una hora. Y vale la pena hacer este viaje. Es un importante sitio histórico de Brasil y accesible para el bolsillo de los argentinos.
El centro histórico de Trancoso es el Quadrado. Con sus casas coloniales de colores, árboles centenarios, con varios bed and breakfast y restaurantes tanto rústicos como sofisticados, este espacio fue declarado patrimonio por el Instituto del Patrimonio Histórico y Artístico Nacional (Iphan).
Una de las construcciones más destacadas es la iglesia de São João Batista (1656), una estructura que mira hacia el pueblo y a espaldas del mar, con jardines que ofrecen una vista increíble a las playas más conocidas de Trancoso. Las más populares para visitar cerca de este destino son las playas de Nativos y Dos Coqueiros, además de la playa de Río Verde, ideal para unos chapuzones.
El clima de Trancoso es tropical, por lo que durante los meses de verano la temperatura suele oscilar entre los 28 ºC y 35 °C, mientras que durante el invierno el promedio es de 24 °C.
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