Cuando falta tiempo, una cena casera puede resolverse con ingredientes habituales y pocos utensilios.
Estas 10 recetas están pensadas para estar listas en media hora o menos, con cantidades para dos personas y alternativas para adaptar cada plato a lo que haya en la heladera.
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Una tortilla exprés permite usar papas cocidas, verduras y queso
La tortilla gana tiempo si se parte de papas ya hervidas, asadas o cocidas en el microondas. Cortar dos papas medianas en cubos pequeños y cocinarlas con un poco de aceite durante ocho minutos. Sumar media cebolla, dos huevos batidos, sal, pimienta y 100 gramos de queso.
Cocinar a fuego medio hasta que la base tome consistencia. Dar vuelta con ayuda de un plato y terminar la cocción durante tres o cuatro minutos. Se puede completar con espinaca, choclo, zucchini o restos de pollo.
Los fideos con tomate y atún se preparan mientras hierve el agua
Hervir 200 gramos de pasta. A la vez, saltear un diente de ajo y media cebolla picada con aceite de oliva. Incorporar una lata de tomate triturado, una lata de atún escurrido, orégano y ají molido.
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La salsa necesita unos 15 minutos a fuego bajo. Mezclar con la pasta, sumar queso rallado y servir. Con una lata de atún y 200 gramos de fideos se obtienen dos porciones completas.
El arroz salteado transforma sobras en una cena de sartén
Esta opción funciona mejor con arroz cocido del día anterior, aunque también se puede preparar arroz rápido mientras se cortan los vegetales. Saltear media cebolla, una zanahoria rallada, medio morrón y una taza de arvejas.
Agregar dos tazas de arroz cocido, dos huevos y dos cucharadas de salsa de soja. Revolver hasta que el huevo cuaje. El plato admite pollo cocido, carne sobrante, tofu, brócoli o cualquier verdura que necesite usarse pronto.
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Una quesadilla con vegetales resuelve una cena sin horno
Rellenar cuatro tortillas de trigo o maíz con queso, cebolla salteada, morrón, choclo y porotos negros. Doblarlas por la mitad y dorarlas en una sartén apenas aceitada durante dos o tres minutos de cada lado.
Acompañar con palta pisada, tomate cortado y jugo de limón. Para una versión más abundante, sumar pollo desmenuzado o carne picada ya cocida.
Los ñoquis de sartén necesitan pocos ingredientes
Cocinar 500 gramos de ñoquis frescos según las indicaciones del paquete. En otra sartén, dorar una cucharada de manteca con hojas de salvia o agregar ajo picado y tomates cherry.
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Incorporar los ñoquis escurridos, 100 gramos de queso cremoso o mozzarella y un poco del agua de cocción. Tapar dos minutos para que el queso se derrita. La combinación de ñoquis, queso y vegetales permite una comida lista en unos 20 minutos.
Un salteado de pollo y verduras evita usar más de una olla
Cortar dos pechugas pequeñas o 300 gramos de pollo en tiras. Dorar en una sartén amplia con aceite, sal y pimienta. Añadir cebolla, morrón, zucchini, zanahoria o brócoli en trozos pequeños.
Condimentar con salsa de soja, pimentón o jugo de limón. Servir con arroz precocido, cuscús o pan. El pollo debe cocinarse por completo y no presentar partes rosadas en el interior.
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La polenta cremosa admite muchos acompañamientos
Hervir 750 mililitros de agua o caldo y añadir 150 gramos de polenta instantánea en forma de lluvia, sin dejar de revolver. La cocción demora entre uno y tres minutos, según la marca.
Terminar con queso rallado, manteca o queso crema. Encima se puede servir salsa de tomate, huevo frito, vegetales salteados, lentejas guisadas o carne picada que haya quedado de otra comida.
Una ensalada tibia de garbanzos aporta proteínas sin demasiada preparación
Enjuagar una lata de garbanzos y mezclarlos con tomate, pepino, cebolla morada, perejil y queso en cubos. Para una versión tibia, saltear los garbanzos cinco minutos con aceite, pimentón y comino antes de incorporarlos.
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Aliñar con limón, aceite, sal y pimienta. Sumar huevo duro, atún o pollo si se busca una porción más abundante. Una lata de garbanzos alcanza para dos platos principales si se combina con vegetales, huevo o queso.
Los huevos pueden hacerse con salsa de tomate y pan
Calentar una taza y media de salsa de tomate en una sartén. Hacer cuatro huecos, cascar un huevo en cada uno y tapar. Cocinar entre cinco y ocho minutos, hasta que la clara se vea firme.
Servir con pan tostado y queso rallado. También se pueden sumar espinaca, arvejas, garbanzos o rodajas de chorizo ya cocido. Es una receta útil para aprovechar una salsa preparada con anticipación.
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Los sándwiches calientes se convierten en una cena completa con una buena guarnición
Usar pan de molde, pan árabe, tortillas o rodajas de pan casero. Rellenar con queso, tomate, jamón, huevo revuelto, pollo, vegetales grillados o una pasta de garbanzos. Dorar en sartén, tostadora o sandwichera.
Una ensalada de hojas, zanahoria, repollo y limón completa el plato. Para evitar que el sándwich quede pesado, conviene elegir dos rellenos principales y sumar vegetales frescos.
Tener algunas bases listas reduce el tiempo de cocina
Arroz cocido, vegetales lavados, huevos duros, pollo desmenuzado, salsa de tomate, queso rallado y legumbres en lata permiten armar combinaciones rápidas. La clave está en mezclar una base de carbohidratos, una fuente de proteína y algún vegetal, sin necesidad de preparar una receta extensa cada noche.
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