La kombucha, también conocida como “té de burbujas” fermentado, es mucho más que una moda: es casi un ritual para quienes buscan bebidas naturales y un pequeño acto de ciencia casera con una receta totalmente sencilla. Según expertos en cocina, el primer sorbo sorprende: dulzón, ácido y efervescente, casi imposible de olvidar.
En Argentina, esta bebida llegó y se coló en despensas, ferias y dietéticas, y cada vez son más las familias que la preparan en casa. Suele compartirse en rondas, como alternativa fresca para la merienda, en desayunos saludables o simplemente como un mimo digestivo después de la comida.
Receta de kombucha casera
La kombucha casera es una bebida fermentada a base de té negro o verde y azúcar, transformados gracias a un cultivo llamado SCOBY (una colonia simbiótica de bacterias y levaduras). El resultado es una infusión efervescente, con sabor ligeramente ácido y dulce, que se puede aromatizar con frutas o especias. Su versatilidad permite que pueda ser disfrutado en varios momentos del día y en contextos muy variados.
Tiempo de preparación
- Tiempo total: 7 a 10 días (con la fermentación incluida)
- Preparación activa: 20 minutos
Ingredientes
- 1 litro de agua
- 8 gr de té negro o verde (unas 2 cucharaditas colmadas)
- 80 gr de azúcar común
- 1 SCOBY de kombucha (se consigue en dietéticas)
- 150 ml de kombucha ya fermentada (de un lote anterior o de una botella comprada, sin saborizar)
- Frascos de vidrio limpios y secos (de 1 litro o más)
- Paño limpio y elástico o hilo para cubrir el frasco
Cómo hacer kombucha casera, paso a paso
- Hervir el agua y disolver completamente el azúcar. Agregar el té y dejar infusionar 5 a 8 minutos.
- Colar el té y dejar enfriar hasta temperatura ambiente. Es importante no poner el SCOBY en líquido caliente.
- Verter el té endulzado en el frasco de vidrio. Agregar la kombucha ya fermentada y el SCOBY.
- Cubrir el frasco con un paño limpio ( que no sea cierre hermético) y sujetar con elástico o hilo. Dejar fermentar en un lugar templado, oscuro y bien ventilado, sin moverlo, entre 7 y 10 días.
- Probar a partir del día 7: debe estar ligeramente ácido y con burbujas. Si está demasiado dulce, dejar 1 o 2 días más.
- Retirar el SCOBY con las manos limpias y reservar para el próximo lote (con un poco de kombucha para mantenerlo).
- Verter la kombucha en las botellas casi hasta el fondo, dejando 2 centímetros sin llenar. Se puede saborizar agregando rodajas de frutas, jengibre o hierbas.
- Dejar reposar las botellas 2 días a temperatura ambiente para potenciar la efervescencia. Luego, llevar a la heladera.
Consejos clave: en caso de notar olor desagradable, moho negro o textura viscosa fuera de lo normal, descartar todo y volver a empezar. Usar siempre utensilios bien limpios para evitar contaminación.
¿Cuántas porciones rinde esta receta?
Los ingredientes revelados y el paso a paso rinde aproximadamente 4 vasos, de 250 mililitros cada uno.
¿Cuál es el valor nutricional de cada porción de esta receta?
- Calorías: 30 kcal
- Grasas: 0 gr
- Carbohidratos: 7 gr
- Proteínas: 0 gr
Los datos numéricos revelados son estimados y los valores nutricionales con precisión dependerán de los ingredientes y sus cantidades específicas, al igual que las porciones de líquido.
¿Cuánto tiempo se puede conservar esta preparación?
En heladera, la kombucha casera se puede conservar hasta 2 semanas, bien tapada. Sin embargo, especialistas no recomiendan freezar el fermentado ya que pierde su efervescencia y puede alterar el tradicional sabor.