Las claves para tratar con personas cínicas y cómo identificarlas, según expertos

Los especialistas advierten que este comportamiento puede presentar dos dimensiones: un blindaje emocional o una forma de ejercer poder sin culpa

El uso habitual del sarcasmo, la ironía y la crítica constante son señales que permiten reconocer a una persona cínica (Imagen Ilustrativa Infobae)

El cinismo, asociado a la falta de preocupación por ajustarse a reglas que otros consideran relevantes, se reconoce con frecuencia por una conducta directa y sin filtros. “Yo solo digo la verdad” o “no tengo pelos en la lengua” suelen ser frases propias de las personas cínicas. Frecuentemente son acusadas de actuar con descaro, una actitud que despierta incomodidad y rechazo en quienes las rodean.

Liliana Solari, psicóloga y psicoanalista de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA), explicó a Infobae que una persona cínica “es una persona que oculta la verdad y brinda una apariencia que no es la real. Tiene esta actitud para sacar algún provecho o beneficio".

La especialista señaló que este rasgo suele estar acompañado de manipulación y características psicopáticas que se usan para obtener ventajas frente a los demás. “Además, carece de ética y no se ajusta a las reglas de convivencia. Las personas cínicas suelen tener un blindaje emocional que les permite protegerse de las emociones y de la propia vulnerabilidad", detalló Solari.

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Según expertos, el cinismo defensivo actúa como un mecanismo de protección, mientras que el manipulador busca controlar o dominar a otros (Imagen Ilustrativa Infobae)

Por su parte, el doctor Rolando Salinas (MN 72241), jefe de Salud Mental del Hospital Alemán, profesor de Psicología de la Salud de la Universidad Católica Argentina (UCA) explicó a Infobae que el cinismo implica una actitud persistente de incredulidad y desconfianza, respecto de las motivaciones e ideales de los otros, ya sean personas, instituciones, sistemas políticos, etc. “El cínico siempre busca un interés oculto, cree que los valores son solo aparentes, fachadas o disimulos, lo que lo lleva a mostrarse escéptico o, a veces, imprudentemente directo, despreciando las convenciones sociales”.

El especialista agregó que el término también puede referirse a alguien que miente o actúa mal y no siente vergüenza por ello. “Es esa persona que, aun sabiendo que está en falta, lo admite con una sonrisa burlona o justifica su comportamiento de manera desvergonzada", añadió.

Según el experto, existen dos dimensiones del cinismo: “En el primer sentido, desacredita por anticipado todo aquello que podría generar expectativas, ilusiones, o dependencia afectiva. Sería entonces una postura defensiva, mientras que si esta actitud toma la forma de falta de vergüenza frente a actos impropios o transgresores está más ligado a lo manipulativo y a la ausencia de culpa“, resaltó.

El comportamiento cínico puede estar vinculado con manipulación, ausencia de empatía y desconfianza (Imagen Ilustrativa Infobae)

La licenciada Solari explicó que el cinismo existió siempre en la historia de la humanidad. “La misantropía y la filantropía son dos términos opuestos, que se pueden conectar con el cinismo. La misantropía es la persona huraña, egoísta, narcisista, que solo piensa en sí misma y no le importa el semejante. En contraposición, la filantropía implica amor por la humanidad y el ser humano. La persona cínica estaría del lado de la misantropía”, explicó Solari.

La experta citó a Platón, en su libro “La República”, donde el filósofo reflexiona sobre el amor por el otro, por la humanidad, por hacer el bien. “En ese orden de ideas, podemos hablar de la pulsión de vida, que planteó Sigmund Freud. Todo lo que genere crecimiento, creatividad y desarrollo se opone a las personas egoístas, negativistas que procuran algo del orden de lo malo", detalló la experta.

Además, la especialista mencionó al filósofo coreano Byung-Chul Han, para quien las personas cínicas son individuos que se han vuelto inmunes a la crítica y la reflexión y que se enfocan en la autoexplotación y en la búsqueda de la felicidad a través del consumo y la productividad".

Existe la creencia común de que el cínico es muy inteligente, pero esto sería un mito, según las investigaciones. “Aunque se cree que el cinismo y la inteligencia van de la mano, existe poco o ningún respaldo científico al respecto (Stavrova y Ehlebracht, 2019). En primer lugar, los cínicos no son más inteligentes; de hecho, quienes confían en los demás suelen ser más inteligentes y competentes que quienes son cínicos respecto a la naturaleza humana", señaló el doctor Tony Evans, profesor adjunto de psicología social en la Universidad de Tilburg, Países Bajos en un artículo en Psychology Today.

Características de las personas cínicas

Especialistas distinguen entre el cinismo como blindaje emocional y como una modalidad de ejercer poder sin culpa

Para Solari, las señales más evidentes para identificar a estas personas son la desconfianza y el escepticismo. “Tienden a realizar una crítica constante del otro como una manera de menospreciar y sentirse importantes. Son egocéntricos, tienen falta de empatía y mucha dificultad para aceptar críticas. Suelen usar argumentos falaces y manipuladores. No pueden reflexionar en absoluto y se protegen todo el tiempo de cierta vulnerabilidad y dolor emocional".

Solari advirtió que, en ocasiones, estas actitudes pueden tener origen en experiencias dolorosas y traumáticas del pasado, que llevan a la persona a adoptar una “máscara” para autoprotegerse, aunque esto termine dañando a otros.

El doctor Salinas, por su parte, enumeró las siguientes características:

Los especialistas recomiendan establecer límites claros y no involucrarse emocionalmente para evitar quedar atrapados en la dinámica cínica (Imagen Ilustrativa Infobae)
  • Desconfianza: tendencia a asumir que los demás actúan por interés, hipocresía o manipulación.
  • Desvalorización de ideales: rechazo o ridiculización de valores como el compromiso, la solidaridad, el amor o la vocación.
  • Uso del sarcasmo y la ironía como forma habitual de comunicación emocional.
  • Distancia afectiva: dificultad para mostrarse vulnerable o involucrarse emocionalmente.
  • Actitud de superioridad defensiva: el cinismo suele ubicarse “por encima” del otro, como si no creer fuera una prueba de lucidez.
  • Evita la ilusión para no exponerse a la frustración.

Qué se esconde detrás de este mecanismo

Por supuesto, aquí tienes un epígrafe centrado en la “máscara” de las personas cínicas: El cinismo puede funcionar como una máscara que oculta experiencias dolorosas y actúa como defensa ante la vulnerabilidad emocional (Imagen Ilustrativa Infobae)

Salinas señaló que no todo cinismo es igual: “A veces es una armadura frente al dolor, y otras, una forma de ejercer poder sin culpa.”

El cinismo como postura defensiva es el más frecuente y, clínicamente, el más comprensible, dijo el doctor. “Aquí el cinismo funciona como un mecanismo de defensa frente al sufrimiento emocional. En este caso, el cinismo es un blindaje emocional: rígido, empobrecedor, pero defensivo", dijo Salinas.

Y añadió: “Surge como protección ante experiencias de decepción, pérdida, humillación o traición. La persona descree, ironiza o desvaloriza para no exponerse a la ilusión, la dependencia o la vulnerabilidad. No busca dañar al otro, sino protegerse del dolor psíquico. Suele coexistir con ansiedad, tristeza encubierta o fragilidad narcisista".

El egocentrismo y la falta de empatía suelen acompañar al cinismo, dificultando la autocrítica y la apertura hacia las necesidades de los demás (Imagen Ilustrativa Infobae)

En cambio, el cinismo como desvergüenza y manipulación es un fenómeno distinto. “No se trata de defensa, sino de instrumentalización del otro", advirtió Salinas.

“La persona reconoce las normas, valores o afectos, pero decide ignorarlos o burlarse de ellos. Hay ausencia de culpa o vergüenza, y una actitud utilitaria frente a los vínculos. El sarcasmo y la ironía no protegen del dolor, sino que funcionan como herramientas de poder o control. Puede vincularse a rasgos de personalidad antisocial o narcisista, aunque no se reduce a un diagnóstico" describió el doctor.

En conclusión, aquí el cinismo no oculta fragilidad, sino una posición de dominio, afirmó Salinas: “sé cómo funcionan las cosas y no me importa”.

Cómo tratar con personas cínicas

Mantener la distancia, evitar confrontaciones directas y no alimentar conversaciones negativas son claves para tratar con personas cínicas (Imagen Ilustrativa Infobae)

Solari sugirió estrategias para abordar personas cínicas, entre ellas, no tomar sus actitudes de manera personal. “El cinismo suele ser una defensa y no un ataque. Es posible permitir que expresen sus sentimientos y pensamientos sin interrumpir ni juzgar", recomendó.

Aconsejó no intentar cambiarlas, sino enfocarse en comprender su punto de vista. “Establecer límites claros porque su comportamiento resulta tóxico y es fundamental mantenerlas alejadas. No alimentar el cinismo ni participar de las conversaciones que lo refuercen, sino optar por tomar distancia“. La especialista enfatizó: “Cambiar de tema si la conversación se vuelve negativa y no esperar cambios de su parte, porque es posible que no los haya”.

Por su parte, Salinas aclaró que no existe un único modo de abordar a una persona cínica. “El primer paso es discernir si el cinismo funciona como defensa o como modalidad manipuladora, porque intervenir del mismo modo en ambos casos puede resultar ineficaz o contraproducente", indicó.

Cuando el cinismo opera como blindaje emocional, la clave es no atacar la defensa, sino reducir la necesidad de sostenerla, expresó el médico y brindó las siguientes recomendaciones:

Los especialistas aconsejan no intentar cambiar a la persona cínica, sino priorizar el autocuidado y mantener la distancia cuando sea necesario (Imagen Ilustrativa Infobae)
  • No confrontar ni ridiculizar el cinismo: suele reforzar la desconfianza.
  • Evitar el pedido de apertura emocional: forzar la intimidad aumenta el repliegue.
  • Sostener una actitud previsible y coherente: es más eficaz que los discursos.
  • Responder al sarcasmo sin entrar en el juego: ni complicidad burlona ni enfrentamiento.
  • Introducir gradualmente el registro emocional, mostrando que es posible vincularse sin humillación ni pérdida de control.

“En estos casos, el objetivo no es ‘convencer’ a la persona de que confíe, sino ofrecer una experiencia relacional distinta a la que dio origen al blindaje", dijo Salinas.

No tomar sus comentarios de manera personal y no reforzar conversaciones negativas son estrategias útiles para evitar quedar atrapado en su dinámica (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cuando el cinismo oculta una actitud manipulativa no se trata de reparar una defensa, sino de proteger el vínculo y poner límites claros, afirmó el doctor y brindó las siguientes recomendaciones:

  • No apelar a la empatía o a la culpa: suelen ser ineficaces.
  • Establecer límites explícitos y conductuales, sin entrar en debates morales.
  • Reducir la ambigüedad: cuanto más claro el encuadre, menos margen para la manipulación.
  • No exponerse emocionalmente: la vulnerabilidad suele ser usada como ventaja.
  • Observar las acciones más que las palabras: el discurso puede ser seductor o cínicamente lúcido.

En este caso, el abordaje no apunta a transformar al otro, sino a no quedar atrapado en dinámicas de uso o desgaste, resaltó el médico.

Finalmente, resumió la diferencia central en el abordaje: “Con el cinismo defensivo, conviene paciencia, consistencia y no intrusión. Con el cinismo manipulador, apelar a la claridad, la distancia y los límites", concluyó Salinas.

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