La huerta vertical se convirtió en una alternativa cada vez más presente en balcones y terrazas, impulsada por la falta de espacio y el interés en producir alimentos frescos en el hogar. Esta modalidad permite aprovechar paredes y rincones antes inutilizados, integrando la naturaleza a la vida urbana y facilitando el consumo propio de frutas, verduras y aromáticas.
Además, fomenta la reutilización de materiales y promueve prácticas sostenibles en ambientes reducidos.
Qué es una huerta vertical
Una huerta vertical es un sistema de cultivo que utiliza estructuras dispuestas en sentido vertical, generalmente apoyadas o fijadas a paredes, para producir plantas comestibles, ornamentales o medicinales en espacios limitados. Según una publicación del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), este método se adapta a lugares atípicos como balcones, terrazas o muros, y se vale de materiales accesibles como caños de plástico, canaletas de zinc, botellas reutilizadas o pallets de madera. El objetivo es optimizar el espacio disponible y permitir el desarrollo de diferentes especies, incluso en ausencia de suelo.
Cómo hacer una huerta vertical, paso a paso
Existen múltiples formas de construir una huerta vertical, pero todas requieren una estructura firme, un sistema adecuado de riego y la elección correcta de sustratos y recipientes. A continuación, una guía práctica basada en las recomendaciones del INTA y especialistas en jardinería urbana:
- Elija los materiales y herramientas: Puede usar caños de desagüe de 4 y 2 pulgadas, canaletas, botellas plásticas o pallets. Para la versión con caños, necesitará también conexiones en T, tapas, grampas Omega, sistema de riego por goteo, sustrato (mezcla de tierra y abono), tornillos y tarugos. Para la versión con pallets, agregue malla geotextil, clavos o grampas, barniz protector y pintura si desea decorar.
- Prepare la estructura: Corte los caños o adapte el pallet a la medida deseada. En el caso de los caños, realice perforaciones con una distancia mínima de 25 centímetros. Para el pallet, coloque la malla geotextil en cada hueco para fijar los plantines y proteger la madera.
- Monte y fije la estructura: Arme la estructura principal uniendo los tramos de caño o asegurando el pallet a la pared. Es fundamental elegir una pared soleada y resistente para soportar el peso.
- Incorpore el sistema de riego: Instale el riego por goteo dentro de los caños o riegue manualmente en el caso del pallet. El riego por goteo garantiza el suministro uniforme de agua y evita el exceso.
- Rellene con sustrato: Llene los recipientes con una mezcla liviana, sumando cascarilla de arroz, turba u otros materiales ligeros para reducir la carga sobre la estructura.
- Siembre o trasplante los plantines: Es recomendable trasplantar plantines en lugar de sembrar directamente, ya que esto facilita el arraigo y el desarrollo inicial.
- Asegure el drenaje: Incluya un cantero en la base para recoger el excedente de agua y posibilitar el cultivo de especies de mayor tamaño.
- Decore y proteja la estructura: Lije, pinte o barnice la madera si utiliza pallets. Coloque etiquetas o pizarras para identificar las plantas y facilite el mantenimiento.
Tres consejos esenciales:
- Seleccione especies acordes a la profundidad de los tubos o de los recipientes.
- Mantenga la estructura protegida de la intemperie con barniz o pintura impermeabilizante.
- Implemente un sistema para reciclar el agua si es posible.
Qué tipo de plantas puedo poner en mi huerta vertical
En una huerta vertical prosperan numerosas especies, tanto comestibles como ornamentales. Entre las más recomendadas, según el INTA, se destacan:
- Verduras de hoja: lechuga, rúcula, acelga, espinaca, perejil.
- Aromáticas: tomillo, orégano, menta, salvia, melisa, albahaca, romero.
- Frutillas y otras frutas pequeñas de porte bajo.
- Especies medicinales: aloe vera, caléndula, manzanilla.
- Plantas ornamentales: flores de estación y suculentas.
La clave es elegir plantas que no requieran raíces profundas y que se adapten al espacio y exposición solar disponible. Además, se pueden combinar especies para aprovechar mejor los nutrientes y repeler plagas de forma natural.
Cómo cuidar mi huerta vertical
El mantenimiento de una huerta vertical exige constancia y atención en aspectos clave:
- Riego regular: Controle la humedad del sustrato y ajuste la frecuencia según la estación y la ubicación. El riego por goteo facilita esta tarea y evita el exceso de agua.
- Fertilización: Incorpore abonos orgánicos periódicamente para mantener la fertilidad del sustrato y favorecer el crecimiento de las plantas.
- Luz solar: Asegúrese de que la huerta reciba al menos cuatro horas diarias de sol directo, especialmente si cultiva verduras de hoja o frutillas.
- Control de plagas: Revise las plantas con frecuencia y utilice métodos naturales para prevenir insectos o enfermedades.
- Poda y limpieza: Retire hojas secas o enfermas y pode las aromáticas para estimular su desarrollo.
Con una estructura adecuada, selección de especies correctas y cuidados básicos, la huerta vertical transforma cualquier balcón en un espacio verde y productivo. Esta tendencia, además de sumar naturaleza y sabor a la vida cotidiana, contribuye al bienestar y la sustentabilidad urbana.