(Enviada especial a Punta del Este) Bajo el sol radiante y con un clima favorable en una temporada récord de turistas, las playas de Punta del Este viven otro verano a pleno.
El balneario uruguayo sigue atrayendo a visitantes de Argentina y Brasil, pero también de otros países de Sudamérica y Europa, que buscan mar, paisaje, gastronomía y una oferta turística cada vez más diversa.
Desde las aguas tranquilas de La Mansa hasta la energía joven de Montoya y Bikini, Punta del Este ofrece experiencias únicas que se adaptan tanto a familias como a quienes buscan propuestas más vibrantes.
José Ignacio: la exclusividad que perdura
El famoso pueblo de pescadores sigue destacándose como el balneario favorito de las familias argentinas que se instalan allí cada verano. Sus playas, como La Juanita y La Brava, combinan naturaleza con sofisticación y gastronomía de autor, que atraen también a celebridades y turistas internacionales.
A pocos kilómetros del ritmo intenso e incesante de Punta del Este, el lujo, la sofisticación y la privacidad se conjugan entre los escenarios naturales de José Ignacio. Las playas extensas mantienen una belleza simple y cuidada, ya que no hay grandes paradores ni construcciones invasivas: solo predominan los materiales naturales como la piedra y la madera, en perfecta unión con los colores cálidos y neutros de la costa.
Las familias se acercan con sus sombrillas y reposeras, y la clásica “heladerita” alberga las provisiones para el día. Eso es todo lo que se necesita para vivir una jornada perfecta al aire libre y con una privilegiada vista al mar.
La salida y la puesta del sol desde el faro de José Ignacio es un espectáculo imperdible y que ningún visitante debería perderse.
Montoya: surf y movimiento
A minutos de La Barra, Montoya se posiciona firme como la playa favorita de quienes realizan actividad física y deporte. Cada verano, es la elegida por grupos de jóvenes, parejas y aficionados al surf, ya que presenta un intenso oleaje que la convierte en la ideal para practicar este deporte.
Su ambiente moderno y vibrante se complementa con paradores que ofrecen exquisita gastronomía local y espacios pensados para socializar.
Montoya es una postal natural que invita a una caminata relajante por la orilla, pero también, a una sesión de footing o Tai Chi cuando baja el sol.
La Mansa y La Punta: comodidad y modernidad
Sus playas son las favoritas de los turistas que buscan tranquilidad, pero con servicios completos y propuestas gastronómicas cercanas. Están ubicadas frente a la línea de edificios clásicos y modernos con una espectacular vista sobre el mar, que conjugan el estilo y la tradición del balneario uruguayo.
El cielo del atardecer, con tonos naranjas y rojizos, y de fondo la majestuosa Isla Gorriti, es un espectáculo sin igual y suele ser el marco ideal de una larga caminata para cerrar el día de playa.
A media mañana, muchas familias bajan de sus departamentos y se quedan en la playa hasta el mediodía, donde el sol se pone bravo. Luego, vuelven después de las cuatro de la tarde. Así, aprovechan para almorzar y merendar en algún bar o restaurante cercano, o eligen algún chiringuito para una comida al paso.
La Barra: naturaleza y versatilidad
Al cruzar su famoso puente, La Barra sumerge al turista en la verdadera esencia esteña. El entorno natural, su cercanía al arroyo Maldonado y el ambiente ecléctico ofrecen opciones para todos los gustos.
Sus aguas calmas son perfectas para las familias con niños pequeños, que buscan pasar una jornada tranquila jugando en la arena y descansando bajo la sombrilla. También, es un lugar ideal para quienes precisan relajarse y meditar apreciando la inmensidad de sus playas.
Bikini: epicentro de los jóvenes y la vida social
Ubicada en Manantiales, Bikini mantiene su lugar a lo largo de los años como el balneario con mayor vida social entre los jóvenes. Sus fiestas diurnas y nocturnas, sus sunsets con DJ’s, los paradores con servicios premium y un ambiente animado durante todo el día son el mayor atractivo para quienes buscan diversión, música y encuentros bajo el sol.
Por eso, es considerada la playa más trendy de Punta del Este, ya que es un lugar donde cada año los jóvenes también se animan a mostrar las tendencias de la moda.
Tendencias de la moda playera 2026
Este verano tiene una impronta marcada por la comodidad, sin perder el estilo fresco y cosmopolita del verano esteño. A las clásicas prendas de lino, se suman las salidas de baño con capucha, los vestidos sueltos y los trajes de baño clásicos.
Las propuestas más osadas incluyen túnicas transparentes o con grandes estampados, sets de dos piezas y accesorios de diseño.
Los hombres también se sumergen en el mundo de la moda y nada queda librado al azar. Al atardecer, ellos eligen prendas clásicas y cómodas, con telas nobles y frescas como algodón y lino. Las camisas con cuello mao vuelven a estar presentes y se acompañan con pantalones amplios de bambula.
Los tonos del verano 2026 son, definitivamente, los neutros, pero con algún toque inesperado de color como el verde, el colorado o el amarillo. Finalmente, los accesorios siguen ganando terreno. Los sombreros, gorros, boinas, pilusos y viseras son infaltables y se combinan con anteojos de sol, grandes bolsos de rafia y bandoleras de cuero con flecos.