
En ocasiones se piensa que las organizaciones no tienen nada que ver con el bienestar mental y emocional de sus colaboradores. Se cree que simplemente basan su trabajo y su estrategia en producir y vender, y en obtener rédito. Pero hace ya varios años que las compañías saben que los equipos sanos son un aspecto clave para el éxito de las personas que las integran y, por supuesto, para su propio éxito.
Liderazgo consciente, liderazgo sanador, amor, espiritualidad —no como religión, sino como la trascendencia de cada uno en el mundo—, eran términos que, asociados a las organizaciones, hace algún tiempo generaban miradas de escepticismo.
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Así lo recuerda María Gabriela Hoch, quien ha dedicado su carrera a promover el liderazgo consciente y sanador como una herramienta para el desarrollo personal y profesional y es cofundadora del capítulo argentino de la organización no gubernamental sin fines de lucro Vital Voices, cuya sede central se encuentra en Washington, Estados Unidos, y que trabaja con mujeres líderes en las áreas de empoderamiento económico, participación política y derechos humanos.
En diálogo con Infobae, desde Estados Unidos donde se encuentra radicada, puso como punto de inflexión a la pandemia. Fue clave, dijo, en el despertar de un reconocimiento sobre la importancia de una nueva forma de organizar y conducir.
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Actualmente, muchas compañías están interesadas en mejorar el liderazgo y el bienestar de sus empleados para obtener resultados positivos. Hoch ha trabajado con gigantes como Microsoft, Google, FedEx u Oracle en la implementación del liderazgo consciente, lo que muestra el cambio que se está generando en la cultura de las organizaciones.
“El liderazgo consciente implica autoconocimiento, inteligencia emocional, límites sanos, bienestar y una dimensión espiritual. Es un nuevo paradigma que permite tener relaciones significativas y un impacto positivo en los resultados”, definió.
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Pero la punta del ovillo no son las empresas, sino las personas. En su más reciente libro Líderes de Hoy, aporta un concepto que opera como un punto de partida: debemos ser líderes de nuestra propia vida.
Cuando Infobae le pidió que ampliara esta idea, detalló: “Lo que quiero decir con esto es que no podemos liderar en el exterior si no nos conocemos a nosotros mismos y no lideramos nuestra propia vida. De alguna manera, siento que lo que hacemos afuera es un reflejo de lo que tenemos adentro. Creo que nuestras palabras son poderosas y que creamos nuestra propia realidad. Si no somos conscientes de lo que está rigiendo nuestra vida, como creencias limitantes o máscaras que nos ponemos, no podemos avanzar”, explicó.
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Por eso, llamó a “revisar nuestras creencias limitantes y sanar las heridas que todos tenemos debido a experiencias pasadas. Necesitamos revisarlas y resolverlas para no limitarnos en nuestra vida cotidiana. La invitación es a autoconocernos y autoamarnos, ya que eso cambiará la forma en que impactamos en el mundo”, aseguró.
Pero, advirtió, para generar un impacto positivo en quienes nos rodean y en nosotros mismos “es importante estar arraigados en la realidad y no esperar que el mundo exterior cambie. Debemos cambiar nosotros mismos y tomar decisiones conscientes”.
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Hoch es una profesional destacada con experiencia en comunicación, empoderamiento, liderazgo consciente y sanación. Licenciada en Relaciones Públicas por la UADE y un máster en Gestión de las Comunicaciones de la Universidad Austral de Argentina, máster y profesora en Integración y Facilitación de Procesos biopsicoterapéuticos en Brennan School of Healing, de Florida, Estados Unidos.
Es miembro de VV100, un selecto grupo de líderes visionarios en la Red de Liderazgo Global de Vital Voices, con sede en Washington D.C. Además, es presidenta honoraria y cofundadora de Voces Vitales Argentina, Cono Sur, y ejerce un liderazgo esencial en Vital Voices Miami. En 2017 fundó WE Evolution, una organización sin fines de lucro, basada en Florida, que promueve el liderazgo consciente y la formación de líderes sanadores como fuerza motora para un liderazgo más humano.
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Entre las enseñanzas que Hoch busca transmitir en sus cursos, donde comparte conocimientos y llama a los participantes a hacer sus propios aportes, es que “el liderazgo consciente implica liderar desde el corazón en lugar de imponer autoridad o competir”.
“La idea es que estas sesiones no sean solo charlas, sino conversaciones reales donde las personas puedan abordar sus problemas cotidianos y aprender a liderar de manera más auténtica”, señaló para dar una idea clara de por dónde pasa su trabajo con los talentos dentro de las organizaciones.
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—Infobae: ¿Nota que las organizaciones se van sumando en su interés por capacitar a sus talentos en liderazgo consciente?
—Hoch: Las organizaciones están interesadas en brindar capacitación y espacios de bienestar a sus empleados para mejorar el liderazgo y la calidad de vida en general. Es importante para el crecimiento de la empresa y las personas.
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—¿Cuál es el límite entre la firmeza que requiere el liderazgo en tiempos difíciles y el liderazgo sanador?

—Hay una frase que siempre recuerdo: “Blando con las personas y duro con el problema”. Puedo estar de acuerdo en que vamos a estar en desacuerdo en un montón de aspectos, no obstante, no te voy a tirar un jarrón por la cabeza o a tratar mal, o no te voy a herir o a seguir pronunciando algo que no se puede porque, en definitiva, todos somos iguales, ni más ni menos. Entonces, yo puedo usar absolutamente la empatía, y además, empatía es diferente a la compasión. Yo puedo ser empática porque me pongo en tus zapatos, pero la compasión es ir un paso más allá y hacer algo para que tu sufrimiento se alivie. Yo hablo de que las empresas tienen que ser más compasivas, es decir, tomar un rol activo en acompañar a sus recursos para que puedan sacar lo mejor de ellos, y por supuesto, maximizar impactos y ser una influencia positiva en el mundo.
—¿Cuáles considera que son las cualidades en un líder ideal?
—No puedo decir exactamente en qué momento alguien se encontrará, pero puedo sugerir algunas cualidades universales: la capacidad de pausa y reflexión, la flexibilidad combinada con convicciones firmes, la habilidad para manejar situaciones incómodas manteniendo la integridad, y sobre todo, la autoconsciencia para identificar cuándo uno está operando desde el ego o la rigidez.
Para cerrar el diálogo con Infobae, Hoch dio una actividad de introspección que incluye en sus capacitaciones: “Uno de los ejercicios propone reflexionar sobre tres palabras con las que te gustaría ser recordado tras tu paso por esta vida. Mis tres palabras elegidas son: luz, puente y armonía. Mi aspiración es vivir de manera armónica, buscando el equilibrio tanto para mi bienestar personal como para contribuir positivamente a los demás.
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