Natalia Buron y Valeria Gigena hablan en el stand de TICMAS en la Feria del Libro
Natalia Buron y Valeria Gigena hablan en el stand de TICMAS en la Feria del Libro

"Cómo las neurociencias favorecen el desarrollo educativo de los niños", fue la premisa del diálogo brindado por las profesionales Natalia Buron – psicóloga – y Valeria Gigena – fonoaudióloga – en el stand de TICMAS, una plataforma modular que acompaña estudiantes, docentes e instituciones educativas en la transformación digital mediante un modelo de enseñanza personalizada, en la Feria del Libro 2019.

Entrevistadas por Patricio Zunini, las especialistas presentaron su primer libro "Dejalo Pensar" y hablaron de la importancia de las neurociencias en el aula y de estrategias de inclusión para docentes, profesionales y padres de niños con dificultades.

¿Por qué ustedes pensaron en las neurociencias?

Natalia: Se trata de nuestro primer libro. Fue consecuencia de lo que hacemos todos los días en el consultorio. Respecto al desarrollo que nos consultan los padres.

Nuestro objetivo con el libro es poder contar todos esos procesos problemáticos que puede tener un chico que nosotros observamos y poder anticiparnos a soluciones antes de que eso suceda o se agrave.

Valeria: Vemos en la práctica que muchas veces vamos a la solución de lo que parece el problema específico: que llora, que grita, que pega, que le va mal. Pero en realidad, esas cosas no empiezan en el colegio. El colegio es el lugar donde tiene que poner en práctica habilidades que tiene que haber aprendido y desarrollado mucho tiempo antes en la casa u otro ámbitos sociales.

La psicóloga y fonoaudióloga explicaron la importancia de las neurociencias a la hora del aprendizaje académico y social
La psicóloga y fonoaudióloga explicaron la importancia de las neurociencias a la hora del aprendizaje académico y social

En el neurodesarrollo típico, el chico tiene que desarrollar habilidades que le permitan en primer grado leer y escribir. Pero muchas veces, chicos con trastornos de neurodesarrollo, o muchos otros que ni siquiera tienen diagnóstico, les va mal, o la maestra no sabe cómo enseñarle, o el equipo terapéutico no sabe cómo abordarlo o darle sugerencias, porque solamente están pensando en el problema que tienen ahora. Y debió ser algo más planificado anteriormente y previsible.

-¿Cómo evitamos calificar al llamado alumno problema y cómo nos anticipamos a que no atraviese por esa conducta?

Natalia. Para romper con ese estigma de alumno problema, hay que correrse de ese lugar que nos ponemos. Y tiene que ver con el título del libro que acabamos de publicar: Dejalo pensar. Para yo dejarlo pensar, tengo que dejar de pensar por él. Dejar las etiquetas heredadas porque tiene una gran carga heredada de desconocimiento de los procesos subyacentes.

Cuando uno ve que el chico atraviesa ciertos problemas y entiende las causas que que hay detrás de esa conducta, se pueden elaborar estrategias para deconstruir la situación y llegar a la solución. También tenemos que entender que para que haya autonomía debe haber herramientas para cada uno. Eso implica dejarlos pensar para que en algún momento llegue esa autonomía. Es un aprendizaje académico y también social, que es muy importante.

Valeria: Muchas veces estamos pensando en los chicos, pero debemos vernos también a nosotros. El paradigma está puesto mucho en el aprendizaje académico, pero a veces es necesario cambiar nuestra forma de pensar. Y tiene que ver más con el aprendizaje social. Para favorecer el pensamiento en un chico, el adulto debe saber pensar. Para que un chico se comunique yo debo esperar a sus tiempos. Para que el chico tenga habilidades sociales, yo debo promover esas situaciones, ajustándose a lo que él puede.

Pero para eso los adultos necesitan más información. Y las neurociencias ya no es algo que remite a un equipo de rehabilitación. Sino que es algo que entra cada vez con mayor frecuencias en las aulas. Todos queremos saber más de la individualidad de ese chico y cómo acompañarlo y ayudarlo. Si los seguimos evaluando de la misma manera, o que le vaya igual de bien que otro, estamos equivocados.

El espacio TICMAS en la Feria del Libro (Manuel Cortina)
El espacio TICMAS en la Feria del Libro (Manuel Cortina)

-¿De qué manera podemos pensar mejor en el desenvolvimiento de los hijos?

Natalia: Hay que tomar todo sin que se lea como un recetario. Uno puede percibir señales, pero no implica transformar esa información en un diagnóstico o que necesita un servicio de rehabilitación. La solución así es peor que el problema.

Cuando un chico no funciona cómodo en ciertos ambientes sociales, tiene rechazos en ciertos espacios o regresiones, nos dice que estamos ante una señal de alarma que ese desarrollo va a plantearnos varios desafíos. Pero eso no es sinónimo de diagnóstico, sino de necesidad de intervención. Pero estas señales tienen que con varios procesos de aprendizaje, de conocimento cognitivo, del lenguaje, y varios más que hay que prestarles atención y abordarlas como alarmas para actuar, aprovechando distintas estrategias de abordaje o incluso, tratamientos profesionales. A veces se necesita un tratamiento neuropsicológico externo o apoyo psicológico. Pero muchas veces eso se resulve preguntándonos ¿Cómo uno lo ve funcionar?¿Está cómodo en los contextos en los que se mueve? Y así nos anticipamos a ciertas dificultades que está atravesando.

Valeria: Apuntamos a que los padres sean detectores de síntomas sentinelas o luces amarillas. No está mal hacer un diagnóstico o rotular, pero la familia puede detectar desviaciones en un neurodesarrollo, que no siempre deriva en un cuadro clínico. Pero sí es clave para anticipar cuadros más graves o severos. Que un papá, sin ser un buscador serial de síntomas en su hijo, pueda comparar situaciones y pensar qué solución podría brindar para que una conducta, por ejemplo no pase.
-¿Cómo se acompaña a los padres para que entiendan que un chico necesita repetir un año o ingresar al primario un año más tarde?

Valeria: Lo ideal sería que un docente o pediatra puedan detectar las señales que nos digan que algo no está bien. No sería correcto que un docente nos señale que el niño deba hacer terapia. Sí sería bárbaro que un docente pueda detectar problemas o señales de alarma. Ellos están bien preparados en eso, ya que están acostumbrados a ver muchos chicos y saben qué es lo esperable para la edad. También estaría bueno que implementen ciertas estrategias, porque muchas veces no tiene sólo que ver con el chico y sí con el contexto, espacio, etc.

Natalia: Hay que romper la idea de la educación como una carrera. Muchas veces se trata de que los chicos aprendan todos iguales, todos al mismo tiempo. Y se asume que los chicos que no manifiestan problemas o nos tienen conductas que lleven a los padres a se citados en el colegio para hablar, estén bien o aprenda bien socialmente. Que a veces haya problemas o síntomas, nos dice que ese chico está procesando algo que algunas veces no está mal y no debería se callado o anulado.

Debemos tomar un rol más activo todos los actores involucrados. Yo como papá debo acompañar. El aula no es un espacio de rehabilitación. Ni tampoco el ámbito escolar. Es un trabajo difícil pero se puede hacer.

La agenda TICMAS de hoy y mañana

Sábado 4

15.30
Educar en el presente pensando en el futuro
Entrevista a Manuel Álvarez Trongé

16:00
¿La ciencia es una excusa para hablar de los Simpsons? Marge, no voy a mentirte
Entrevista a Valeria Edelsztein

17:00
Morir joven. Clínica con adolescentes
Entrevista a Sara Cohen

17:30
Cuando el maestro se aburre
Entrevista a Jaume Copons

18:00
Alquimistas del plástico
Entrevista a Sergio Fasani

18.30
Estrategias de educación alimentaria
Entrevista a Sebastián Padín

19:00
Contar la ciencia a través del arte
Entrevista a Pablo Lapadulla y Guadalupe Díaz Constanzo

Domingo 5

15:00
La tecnología al servicio de la inclusión
Entrevista a Fernando Gabriel Torres

17:00
Explorando un mundo nuevo: tecnología aplicada a la educación
Javier Gutiérrez

18:00
La electrónica no sólo se baila. Enseñar, aprender y desarrollar con tecnología electrónica
Carlos Felipe

19:00
El chef como druida y bioquímico
Mariana Koopmann

SEGUÍ LEYENDO