Lali Espósito, que decía que casarse era “un gastadero de plata”, se casa este sábado con Pedro Rosemblat en una ceremonia íntima en el barrio porteño de San Telmo. La cantante, de 35 años, celebra así un giro rotundo respecto de la postura que sostuvo en público durante años.
Lali dijo que nunca se casaría y lo repitió hasta hace poco más de un año
El recorrido desde las declaraciones hasta el altar es breve en el tiempo pero llamativo en el contraste. En septiembre de 2025, en una nota con el móvil de LAM (América) durante la avant premiere de Verano Trippin, Lali Espósito descartó de plano cualquier plan de boda con Pedro Rosemblat. “Ay, estás loca vos... Ni en pedo me caso. Ay, no, un gastadero de dinero, al pedo una noche”, lanzó entre risas, según consignó Infobae. En la misma ocasión agregó: “Amo ir a los casamientos de mis amigos que se casan, adoro. Yo estoy bárbara y Pedro también, así. No, no, no. Prefiero probar un traje de show, chicos”.
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Esa posición tampoco era nueva. Hace cinco años antes, en La Voz Argentina, la artista había debatido el tema con Ricardo Montaner, Mau y Ricky y Soledad Pastorutti mientras el programa todavía estaba en el aire. “En mi caso nunca fue un universo que me despierta algo especial. No sé si yo me veo ahí hoy”, había dicho entonces, aunque dejó una pequeña puerta abierta: “De pronto te invito a mi casamiento. Toda la parte que es fiesta me divierte”. La charla derivó en chistes sobre la logística de armar la lista de invitados —“Lo invitás al tío Cachi, pero ¿y la prima Silvia?“— y terminó con una frase que, en retrospectiva, suena casi profética: “Yo no soy wedding person”.
El anuncio llegó en enero de 2026, desde Brasil y con foto del anillo
El giro quedó formalizado el 14 de enero de 2026. En medio de unas vacaciones en Brasil, Espósito publicó en sus redes sociales un carrete de fotos con Rosemblat y una frase sin adornos: “Nos casamos”. Las imágenes mostraban a la cantante luciendo un anillo de oro con dos piedras —una cuadrada y una redonda— y a la pareja en distintos momentos del viaje: en la playa, brindando con copas de vino rosado y celebrando de noche. El posteo alcanzó los 300 mil “me gusta” en menos de media hora.
Las reacciones del medio artístico no tardaron. Luck Ra se ofreció a tocar a cambio de “un fernet”; Cazzu respondió “me sumo”; Mery Granados preguntó si podía cantar mientras caminaban al altar. Entre los que felicitaron también estuvieron Claudia Villafañe, Gianinna Maradona, Benjamín Vicuña, Graciela Borges y Martín Garabal, entre otros. Villafañe, precisamente, terminaría siendo la organizadora de la ceremonia, según confirmaron fuentes cercanas a la pareja al mismo medio.
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Lali dijo “fake” cuando se filtró la fecha, pero la boda era cuestión de horas
El hermetismo de la pareja tuvo un episodio que, a la luz de los hechos, resulta revelador. A comienzos de septiembre, el panelista Pepe Ochoa anunció en LAM que la boda se realizaría el 30 de octubre. La noticia circuló con rapidez, y Espósito respondió esa misma madrugada desde su cuenta de X, menos de cuatro horas después del anuncio. No ofreció aclaraciones ni contexto: publicó una sola palabra acompañada de dos emojis —un pulgar hacia arriba y una boca con labios rojos—. La palabra era “Fake”. Rosemblat, por su parte, eligió el silencio total en todas sus plataformas. La fecha estaba errada por apenas un día: la ceremonia finalmente se celebra este sábado 31 de octubre en una casona de San Telmo, con hermetismo total.
Desde anoche, toda la cuadra de la calle Carlos Calvo al 700 está cercada para el evento. Rosemblat dentro de la propiedad. El periodista Fede Flowers, de LAM, estuvo en el lugar y contó que, desde adentro, se escuchaban pruebas de sonido y se veían mesas ya enmanteladas.
La pareja no adelantó la lista de invitados ni otros detalles. En una entrevista con Frontera, Espósito describió la celebración como algo alejado de cualquier producción ostentosa. “A veces me dicen: ‘Vas a entrar con un vestido larguísimo, con una cola de no sé cuántos metros’. No, nada de eso va a pasar. Es muy tranqui y es muy para nuestra familia, nuestros amigos y para nosotros, para celebrar este amor”, señaló.
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Lali vincula la decisión de casarse con un cambio personal que llegó con los treinta
En la misma entrevista, la artista situó el cambio en una evolución más amplia. “Pasé los treinta hace rato. Es un momento de la vida muy especial, porque ya las cosas no te dan lo mismo. Pensás más lo que vas a hacer, cuánto tiempo le dedicás al trabajo y cuánto al ocio o al disfrute personal”, explicó. También señaló que aprendió a dar lugar a los vínculos sin abandonar su ritmo de trabajo: “Antes era muy trabajo, trabajo, trabajo y ahora también soy muy trabajadora, pero aprendí a darme los tiempos del disfrute de los seres queridos y los espacios para mí”.
Sobre lo que espera de la ceremonia, Espósito puso el foco en su familia. “Se unen los amigos, se une mi familia. Tengo familia en el interior del país y viajan para esta boda. Ver a mi madre ahí y a mis hermanos; cómo el otro se alegra por tu felicidad, cómo ves a esa persona con la que elegís vivir eso y te llena de emoción”, dijo.
La pareja no tiene planificada una luna de miel por los compromisos laborales de ambos. “Por ahora no, ningún tipo de descanso. No me dio la agenda, pero en algún momento me iré de viaje. Él también trabaja mucho, así que no se queja porque a él le pasa lo mismo”, indicó la cantante.
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