Josefina Pouso sufrió una dura lesión jugando al fútbol: “Se me trabó el botín”

La periodista reconstruyó para Teleshow la jugada que terminó en una rotura ligamentaria y una cirugía. Cómo es su recuperación

Google icon
Josefina Pouso dio a conocer su estado de salud tras su paso por la clínica

El 22 de mayo fue el cumpleaños de la hermana de Josefina Pouso. Y, por lo menos al de este 2026, no lo olvidará fácilmente. No por haberse ausentado obligatoriamente de la celebración familiar, sino por el motivo de esa deserción: la terrible lesión que sufrió jugando al fútbol, alteró su rutina y la obligó a vivir el proceso de recuperación que debió cumplir paso a paso.

Sucedió durante un partido donde jugaban el equipo que integra, Pink Socker de Loma Verde, frente a Nordelta, en medio de una secuencia que fue rápida y muy dolorosa: “Se me trabó el pie, se trabó el botín en el pasto y yo giré y el pie no giró”, relató con precisión a Teleshow. Ese giro forzado fue suficiente para que el ligamento cruzado de la rodilla sufriera una rotura total, obligándola a detener cualquier plan inmediato.

El accidente de la periodista ocurrió el 22 de mayo y derivó en una rotura total del ligamento cruzado de la rodilla

El diagnóstico no tardó en llegar: rotura del ligamento cruzado. La periodista explicó que, tras el accidente, “estuve con la férula puesta todos estos días”. A pesar de la lesión, decidió continuar con sus obligaciones laborales. “Fui a trabajar igual, porque duele en el momento, pero después deja de doler”, recordó sobre los primeros días posteriores al incidente.

PUBLICIDAD

El contexto del accidente tuvo un matiz particular, ya que coincidió con un fin de semana largo. Ese descanso adicional le permitió tomarse un tiempo para recuperarse antes de reincorporarse a su trabajo. Sin embargo, la decisión de operarse fue inevitable. La intervención quirúrgica se realizó poco después, en horario vespertino. “Me operé antes de ayer a la tardecita, así que me quedé en la clínica”, mencionó Pouso a Teleshow.

La periodista afronta la recuperación con una actitud positiva y destacó el valor del deporte pese al accidente y la lesión

La cirugía a la que fue sometida tenía carácter ambulatorio, es decir, estaba previsto que pudiera regresar a su domicilio el mismo día. Sin embargo, explicó: “Me operaron como a las cinco de la tarde y la idea era darme de alta como a las once, pero me tomó bastante bien la peridural, entonces los piecitos tardaron en reaccionar”. Esa reacción tardía de la anestesia fue suficiente para que el equipo médico considerara prudente extender su internación hasta el día siguiente.

El alta llegó al mediodía posterior a la operación, permitiéndole volver a casa y comenzar la etapa de reposo absoluto. “Nada, reposo. Con muletas, del sillón al baño, del baño al sillón, del sillón a la cama, de la cama al baño y así”, describió sobre la monotonía de sus días recientes. La movilidad, aunque limitada, empezó a mejorar levemente desde el primer día de regreso.

PUBLICIDAD

En términos prácticos, la recuperación ha implicado una rutina estricta: evitar movimientos innecesarios, utilizar muletas y aplicar hielo con frecuencia para controlar la inflamación y el dolor. “Ahora estoy sin tanto dolor, poniéndome mucho hielo y ajo y agua se llama esto. Es así”, compartió, refiriéndose a la paciencia y los cuidados necesarios en este tipo de lesiones.

La lesión del ligamento cruzado suele requerir cirugía para restablecer la estabilidad de la rodilla y un proceso de rehabilitación que puede demorar varios meses. En este caso, la periodista enfrenta la etapa inicial de recuperación, marcada por la inmovilidad y el control del dolor. El proceso de vuelta a la normalidad será paulatino y demandará constancia y disciplina.

La experiencia, lejos de desalentarla, la llevó a destacar el valor de la actividad deportiva frente a los riesgos cotidianos. “Nada, mejor así”, concluyó, poniendo en perspectiva el origen de la lesión y el aprendizaje que deja la vivencia.

El relato de la periodista ilustra el desafío físico y emocional que implica una lesión de este tipo. El apoyo de familiares y colegas, sumado a la propia actitud positiva, serán determinantes en el proceso de recuperación.

La lesión del ligamento cruzado requiere rehabilitación durante varios meses para recuperar la estabilidad de la rodilla. Por un tiempo, el fútbol será un recuerdo para Josefina Pouso

Cada jornada en casa significa un pequeño avance: desde la autonomía limitada hasta los primeros indicios de mejoría en la movilidad. La paciencia y el rigor en los cuidados serán claves para que, en el futuro, pueda dejar atrás la lesión y regresar a sus actividades deportivas y laborales con normalidad.