La vida familiar de Valentina Cervantes en Londres volvió a despertar el interés de sus seguidores tras compartir una visita con sus hijos Olivia y Benjamín a Mundo Pixar London. La modelo, esposa de Enzo Fernández, futbolista del Chelsea y de la Selección Argentina, difundió imágenes del recorrido en sus redes sociales, donde suele mostrar juegos y anécdotas de sus hijos durante su estadía en Inglaterra.
En Mundo Pixar London, los pequeños interactuaron con escenarios ambientados y figuras de personajes emblemáticos del estudio. Olivia, vestida con falda escocesa y actitud alegre, posó junto a una escultura de Carl Fredricksen, protagonista de “Up”. Benjamín, de dos años, acompañó a su hermana y se detuvo curioso frente a figuras de películas como “Intensamente” y “Toy Story”.
Durante la visita, los hermanos exploraron recreaciones de escenas populares y figuras a tamaño real de Joy (Alegría), Fear (Temor) y Buzz Lightyear. Las fotografías muestran la admiración de los niños en un ambiente repleto de colores y detalles que llaman la atención de grandes y chicos.
La familia Fernández Cervantes reside actualmente en la capital británica. Desde la mudanza, Valentina Cervantes modificó el enfoque de sus publicaciones y priorizó la vida cotidiana y la crianza de Olivia y Benjamín, dejando de lado sus antiguos contenidos sobre cocina y moda. Sus redes sociales se han convertido en una bitácora visual que narra las emociones y ocurrencias de sus hijos, generando cercanía y empatía entre madres y familias que se enredan con estas historias.
En sus publicaciones, Valentina Cervantes evidencia una relación cercana y cómplice con sus hijos. Como influencer, recurre a mostrar abiertamente tanto los desafíos como las alegrías de la maternidad, combinando ternura y sentido del humor en cada relato.
La interacción con Benjamín y Olivia incluye juegos, salidas y momentos espontáneos que reflejan la cotidianidad en Londres. El enfoque es evitar cualquier idealización, por lo que presenta su rol materno como una experiencia dinámica, donde los pequeños gestos y travesuras generan conexión e identificación.
Días atrás, Valentina Cervantes compartió una travesura reciente de Benjamín que se viralizó rápidamente. Mientras su madre no lo observaba, el pequeño ensució una cartera con salsa y fue él mismo quien se acercó para confesar el hecho.
Lejos de reproches, la escena resultó enternecedora. En una historia de Instagram citada por Infobae, Cervantes escribió: “Con esta carita vino a mostrarme que ensució la cartera con salsa”. La imagen retrataba a Benjamín mirando a la cámara con expresión entre pícara y arrepentida, lo que generó reacciones positivas entre los seguidores de la modelo.
Este tipo de episodios se han vuelto frecuentes en la cuenta de Valentina Cervantes, donde las aventuras y ocurrencias de Benjamín protagonizan historias recurrentes. La actitud comprensiva de la influencer refuerza una crianza basada en el diálogo y la empatía.
No es la primera vez que Benjamín cautiva a los usuarios por su espontaneidad. En enero, una conversación grabada mostró cómo su madre le preguntaba: “¿Cómo le dice mamá a papá?”. El niño respondió “Amor”, y, ante la siguiente consulta—“¿y cómo le dice mamá a Benja?”—, contestó “mi bebé”.
Ese video generó mensajes entusiastas como “Ese nene es puro amor” o “Me encanta que le pone la entonación exacta”.
En otro episodio de diciembre, Benjamín se mostraba impaciente mientras esperaba a su padre mirando desde el coche. Repetía “¡Papi! No viene”, y explicó que “está jugando al gol” cuando su madre le preguntó dónde se encontraba. Finalmente, el reencuentro con Enzo Fernández fue celebrado con un abrazo y sumó miles de visualizaciones.
La dinámica compartida por la familia Fernández Cervantes reúne rutinas entrañables y pequeñas escenas de la vida diaria, presentando gestos sencillos que generan identificación entre los seguidores.
Entre imágenes, historias y videos difundidos por Valentina Cervantes, la modelo invita a valorar los momentos simples, demostrando que la autenticidad de la infancia y la experiencia familiar trascienden la exposición mediática y las distancias.