Wos, íntimo: “Si sostuviese todo el tiempo el nivel de adrenalina que tengo en el escenario, sería insoportable”

En entrevista con Teleshow, el rapero habla de su nuevo disco “Oscuro Éxtasis”, de su pertenencia a la cultura rock argentina y cómo ve a sus compañeros de generación

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Wos habla con Teleshow de su actitud sobre el escenario y del concepto "Oscuro éxtasis", su nuevo disco

Subir y ver ese mar de gente, con el agite y el cariño con el que nos recibieron, después de tanto tiempo de no ver a nadie, es...”, le describe Wos a Teleshow con la voz pausada, ensimismada. Se queda sin palabras, los puntos suspensivos hacen lo suyo. Hace apenas unos minutos era el chapulín endemoniado, rapado, rojizo, aguileño, que se comió el escenario principal del Cosquín Rock y que con sus saltos contagió el pogo de más de 30 mil personas.

Después del huracán, la calma. En la soledad de su camarín, maneja los silencios y se revela con una serenidad transparente que hace juego con la claridad de sus profundos ojos celestes. “Hoy sentí un calor importante que me fue recargando durante todo el show. Uno no se baja del todo del escenario, eso queda vibrando por mucho tiempo. Después de sacar las cosas para afuera, es lindo el después e ir bajando de a poco”, dice aplacado y lejos del núcleo eléctrico de su banda, un mini dream team compuesto por Facundo Yalve (Evlay, su socio en la producción y composición), Natasha Iurcovich, Tomás Sainz y Fran Azorai.

“Es muy reconfortante volver a sentir la realidad, la gente, la cercanía, la energía, después de tanto tiempo con las pantallas y el encierro y todo lo que eso trae. Volver a recordar: ‘Ah, sí, lo que hacemos después pasa en la vida real y algo sucede, ¿no?‘”, cuenta al reflexionar sobre una frase que tiró en el escenario, entre canciones: “Qué lindo que es esto para el alma”, había dicho al sentir el contacto su público, encantado por el efecto de las nuevas canciones de Oscuro Éxtasis, el disco que editó a mediados de noviembre pasado.

"Es muy reconfortante volver a sentir la realidad, la gente, la cercanía, la energía", dice Wos (Fotos: Mario Sar)
"Es muy reconfortante volver a sentir la realidad, la gente, la cercanía, la energía", dice Wos (Fotos: Mario Sar)

—¿Sos un tipo tranquilo que explota en el escenario?

—Sí. Creo que toda esa adrenalina aparece cuando tiene un sentido, cuando tiene un por qué y esas emociones creo que justamente me conectan cuando siento el lugar. Y el escenario es ese lugar donde aprendí a hacer y a expresar un montón de cosas que en otro lado no podés. Es una de las cosas que disfruto mucho. Y esa diferencia... Obviamente, si sostuviese todo el tiempo ese nivel de adrenalina, sería insoportable (se ríe). Así que creo que está bueno el matiz.

—¿Qué te pasa cuando te ves impreso en la tapa de una revista o que una story tuya sea noticia?

—Es algo difícil de acostumbrarse, siempre es raro. Depende de uno poner el punto de vista o cómo podría llevar a problematizarlo. Por otro lado, también eso mismo me trae un montón de cuestiones que disfruto y bueno... Como todo en la vida, hay equilibrios y hay cosas que a uno le suceden que le gustan más y cosas con las que quizás no se está tan contento, tan conforme. Aprendo a manejarlas, a llevarlas y a encontrar la manera propia de vivirlas y de que no sean un martirio.

"Si sostuviese todo el tiempo el nivel de adrenalina que tengo en el escenario, sería insoportable", se ríe Wos
"Si sostuviese todo el tiempo el nivel de adrenalina que tengo en el escenario, sería insoportable", se ríe Wos

Oscuro éxtasis, valga la ambigüedad / Estado de crisis pa’l humano, literal”, recita en “INTRODUCCIÓN AL ÉXTASIS”, primer track de un trabajo introspectivo, combativo y festivo, el día después de la borrachera pero el anterior a la siguiente resaca. Luego de un 2019 meteórico en el que se acercó al oído popular a bordo un áspero y hitero álbum debut (Caravana), ese freno de mano llamado pandemia casi lo hace despistar.

En 13 canciones, Oscuro Éxtasis pone en juego los laberintos y las obsesiones de su psiquis y algunas reflexiones sociales de una época claroscura. Explota y explora nuevas texturas (se vale tanto de elementos folklóricos como de la electrónica) y su voz a cable pelado se pone elástica en busca de otros matices. ¿Su gente? Feliz: “Me alegró ver que el público ya siente como propias a las nuevas canciones”, dice.

—¿Cómo llegaste a la síntesis “Oscuro Éxtasis”, que terminó como título del disco?

—Fue un poco lo que venía experimentando... Este éxtasis que venía experimentando con el crecimiento mío en cuanto a la música, a la exposición, al salir, y también lo que sucedió después con la pandemia, ¿no? En la que pude pensar en todo ese proceso. Y creo que tiene que ver justamente con el entender la totalidad de las emociones y cómo esas mismas emociones que te llevan a un pico de adrenalina, de alegría o lo que sea, después tienen su momento de oscuridad, de bajón... Y cómo todo es parte de la misma moneda, todo es un 360 y no existe una situación sin la otra. Fui encontrando ese patrón, obviamente en general en todo lo que me iba sucediendo, ver la cara completa: lo oscuro y el éxtasis...

—Lo que se deja ver en la grabación del ep Live Set y el audio final del álbum es que vos y Evlay le encontraron el gusto a experimentar en el estudio. ¿Es así?

—Sí sí, fue un trabajo conjunto con él y fuimos creciendo a la par, buscando qué más hay, bucear más y no perder esa sed de búsqueda, ver qué vuelta se le puede dar. Para este disco, en un principio, una canción quizás tenía dos o tres versiones. Con el tema “MUGRE” llegamos a la versión número 20 y ahí nos dimos cuenta de que, sin quererlo mucho, nos estábamos metiendo a experimentar a fondo.

Wos en el Cosquín Rock 2019, en uno de sus primeros shows como rapero y por fuera de las competencias de freestyle
Wos en el Cosquín Rock 2019, en uno de sus primeros shows como rapero y por fuera de las competencias de freestyle

—Esta tarde, tu tema más festejado fue “NIÑO GORDO FLACO”. ¿Cómo se les ocurrió apropiarse y deformar una de Fatboy Slim (”Praise You”)?

(sonríe) Facu venía escuchando mucho Fatboy Slim. Y, obviamente, él me pasa cosas y yo a él y nos contagiamos de lo que vamos escuchando. Había cosas de color de distintos temas de Fatboy que nos llamaban la atención. Y dijimos: “Vamos a samplearlo directamente”. Teníamos ganas de homenajear ese momento, porque es lindo hacerlo. Primero apareció la idea de samplearlo. Más tarde lo agarré, le probé una voz arriba y después se nos ocurrió que Ca7riel podía quedar bien en ese juego.

—¿Escribir canciones mejoró tus cualidades en el freestyle?

—Siento que hubo un progreso a lo largo del tiempo, por lo menos para mi gusto. En cuanto a la escritura fui encontrando distintas maneras de hacerlo y el freestyle es siempre la forma que tengo de arrancar. Es un motor, una punta inicial que muchas veces marca la esencia de lo que después va a ser la letra. Es un principio que deja marcado algo que voy a agarrar para después trabajarlo más parte por parte, e intentar darle más profundidad. El free sirve como un disparador bastante importante en lo que hago, porque genera que haya algo de lo espontáneo que siga estando ahí.

—Si bien cada canción es un universo en sí mismo, ¿trabajás mucho sobre esa espontaneidad?

—Hay cosas que me han gustado mucho cómo han quedado del free y siento que hay algo que quedó así que ya no puede cambiarse, porque tanto yo como Evlay ya nos encariñamos con eso y sentimos que eso es la canción. A veces estoy mucho tiempo cambiando, revisando, yendo y viniendo en cada parte para pulirla y quizás dar otro tipo de mensaje, algo más masticado o lo que sea. Y otras veces también escribo sin improvisar, ¿no? Arranco una letra y después veo donde y cómo se utiliza.

Wos junto a Andrés Ciro y su hijo Alejo, como invitado de Ciro y Los Persas en el Cosquín Rock 2020 (Fotos: Mario Sar)
Wos junto a Andrés Ciro y su hijo Alejo, como invitado de Ciro y Los Persas en el Cosquín Rock 2020 (Fotos: Mario Sar)

Nacido como Valentín Oliva, uno de sus primeros shows como rapero por fuera de las batallas de freestyle había sido en el Cosquín Rock, ante el público más federal posible, en 2019. Desde ahí, y aun siendo exponente de los raperos de la nueva generación, conectó rápidamente con el corazón rockero del país. Con un background más cercano al rock argentino que al gusto por el reggaetón que profesan colegas suyos como Ysy A o Cazzu, enseguida fue adoptado por sus ídolos: visitó al Indio Solari en su casa, Skay Beilinson le dio su bendición, Ricardo Mollo participó de su nuevo disco (“Lo llamamos y se copó enseguida”, dice) y es invitado habitual de los shows de Ciro y Los Persas.

—¿Te sentís parte de la tradición de la cultura rock?

—Sí, sí, me resulta muy loco. Y quizás lo más loco es no haberlo pensado demasiado, porque es algo que uno siente y por eso sucedió de una manera genuina. Sentirse parte de algo tan grande y que uno miró mucho tiempo desde afuera, por ser fan, es un delirio de los buenos.

—Es tierno y gracioso leer comentarios de pibes que, por ejemplo, escriben: “Y como dice Wos, ‘fijate de qué lado de la mecha te encontrás’” (cita a “Queso ruso” de los Redonditos de Ricota, en su hit “Canguro”).

(se ríe) Todavía me sorprende y me resulta extraño que eso mismo que yo sentí y siento con esas frases o esos músicos que son parte del ADN del país y que tenemos inculcados, le pueda pasar a alguien que me escuche. De pronto plantar algunas cuestiones así, es lindo.

Wos en su tercer y hasta ahora último show en el Cosquín Rock, febrero 2022 (Foto: Irish Suárez)
Wos en su tercer y hasta ahora último show en el Cosquín Rock, febrero 2022 (Foto: Irish Suárez)

—En este Cosquín también te juntaste con Trueno. ¿Qué te pasa cuando te ves a vos y a ex compañeros de batallas de rap haciendo música y dominando el gusto de la actualidad?

—Me alegra el hecho de que colegas que conocí hace muchos años y en circunstancias muy distintas a estas, estén teniendo la oportunidad de conectar con la gente y haciendo su música, ¿no? Ojalá que se pueda mantener un poco la diversidad y que no nos coma la ansiedad por los resultados, por los números, por lo que hay que hacer. Y que podamos seguir siendo creativos. Como escena, lo más rico sería mantener esa frescura.

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