Solo el 6 % de los Millennials y miembros de la Generación Z considera el liderazgo como su principal objetivo profesional. Según el último informe global de Deloitte, quienes pertenecen a estas generaciones muestran interés en ocupar puestos directivos, pero establecen condiciones claras para asumir responsabilidades de liderazgo.
La estabilidad financiera, el equilibrio entre vida personal y trabajo, así como el bienestar mental, emergen como prioridades indiscutibles que condicionan la voluntad de aceptar cargos de mayor responsabilidad.
Millennials y Gen Z: el liderazgo solo bajo ciertas condiciones
El deseo de escalar hasta posiciones de mando no es ajeno a los jóvenes profesionales, pero el liderazgo ya no se percibe como una meta absoluta. Los resultados de la encuesta de Deloitte, que consultó a más de 22 mil personas de 44 países, revelan que apenas el 6 % de los Millennials y Gen Z sitúan el liderazgo como objetivo prioritario.
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En cambio, la gran mayoría concede más valor a la estabilidad económica y la conciliación entre el ámbito laboral y la vida personal.
Este fenómeno se traduce en una marcada preferencia por un liderazgo que no implique sacrificar el bienestar personal. El 76 % de los encuestados manifestó interés en alcanzar posiciones directivas senior, mientras que el 80 % aspira a roles de supervisión. Sin embargo, la disposición a aceptar esas funciones depende de factores como el salario, la flexibilidad horaria y la claridad en las oportunidades de promoción.
Las razones que explican el rechazo a los puestos de liderazgo se centran en el estrés, el exceso de responsabilidad y la falta de conciliación. En el caso de los Millennials, que en muchos casos ya tienen hijos, la conciliación adquiere aún más peso.
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Más de la mitad de quienes se muestran reticentes aceptarían un cargo directivo si se les ofreciera un aumento salarial, condiciones de trabajo más flexibles o información precisa sobre el desarrollo profesional dentro de la compañía.
El coste de la vida y su impacto en las decisiones de carrera
Las preocupaciones económicas influyen notablemente en las prioridades de Millennials y Generación Z. Para el 38 % de los participantes en el estudio, el coste de la vida es la principal preocupación, muy por encima de la seguridad laboral o la estabilidad política. Este contexto económico condiciona decisiones vitales: el 55 % ha postergado hitos como casarse, tener hijos o iniciar un emprendimiento por motivos económicos.
La situación inmobiliaria también limita la movilidad laboral. Casi siete de cada 10 encuestados reconocen que el precio o la disponibilidad de vivienda determina dónde pueden trabajar, mientras que el 51 % no ve viable la compra de una casa. Estas generaciones, marcadas por la incertidumbre económica, han sido denominadas por Deloitte como las del “quizá más tarde”, reflejando una tendencia a retrasar decisiones trascendentales.
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A pesar de este panorama, algunos indicadores muestran leves mejoras. El porcentaje de quienes viven con lo justo ha descendido del 52 % al 47 %, y quienes no llegan a fin de mes ha pasado del 37 % al 34 %. Además, el 53 % espera mejorar su situación económica en el próximo año, cifra que supera el 49 % registrado en el informe anterior.
Salud mental y bienestar: factores decisivos en la carrera profesional
La salud mental ocupa un lugar central en las preocupaciones de los jóvenes. El informe de Deloitte indica que el 63 % califica su bienestar mental como bueno o muy bueno, una mejora respecto al año precedente. No obstante, el 34 % admite sentirse ansioso o estresado de forma habitual, y cerca del 50 % reconoce estar quemado por las exigencias laborales.
En cuanto al manejo del estrés, el 71 % afirma haber necesitado ausentarse algunos días del trabajo, aunque solo el 41 % llegó a hacerlo. De quienes finalmente se tomaron ese tiempo, el 21 % optó por dar una excusa distinta ante la empresa, evidenciando que el estigma y la falta de apertura sobre la salud mental siguen presentes en el entorno laboral.
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Inteligencia artificial y su papel en el desarrollo profesional de los jóvenes
El uso de herramientas de inteligencia artificial se ha generalizado entre los Millennials y la Generación Z. El informe refleja un incremento en la adopción de estas tecnologías, pasando del 57 % al 74 % en un año. Más allá de las tareas cotidianas, la IA se utiliza como ayuda para identificar oportunidades de formación (79 %), recibir orientación profesional (72 %) y gestionar el estrés laboral (67 %).
Sin embargo, persiste la percepción de que las empresas aún no están preparadas para integrar plenamente la inteligencia artificial en los procesos de trabajo. El 30 % de los encuestados considera que sus organizaciones no están listas para afrontar los retos que plantea esta tecnología, una cifra que ha aumentado 10 puntos porcentuales respecto al año anterior.
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