El uso de gafas inteligentes está generando preocupación entre especialistas, ya que un estudio realizado por la Universidad de Sídney expone que estos dispositivos facilitan nuevas formas de acoso hacia las mujeres.
La investigación revela que hombres utilizan gafas inteligentes para grabar secretamente a mujeres en espacios públicos y luego difunden ese contenido en redes sociales, exponiéndolas a comentarios ofensivos y riesgos de seguridad.
Riesgos de acoso con gafas inteligentes
Las gafas inteligentes, que a simple vista pueden pasar desapercibidas por su apariencia similar a la de unas gafas convencionales, se han convertido en herramientas que permiten la grabación de video, audio y ubicación en tiempo real.
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Según la investigación de la Universidad de Sídney, estos dispositivos están siendo aprovechados por algunos hombres para acercarse a mujeres en lugares cotidianos, como centros de trabajo, tiendas, gimnasios o playas, y grabarlas sin su consentimiento.
El estudio destaca que en muchos de estos encuentros, las mujeres manifestaron incomodidad o se negaron a ser grabadas, pero los hombres continuaron con la grabación. Posteriormente, los videos son compartidos en línea, especialmente en comunidades de seductores dentro de redes sociales, donde se busca obtener datos personales de las mujeres, como su número de teléfono o usuario de Instagram.
Dentro del análisis, se observaron comportamientos clasificados como acoso potencial en aproximadamente el 60 % de los videos revisados. Además, el 43 % de esas grabaciones incluyó comentarios despectivos hacia las mujeres, y en algunos casos se difundieron datos personales, aumentando el riesgo para las víctimas.
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Falta de regulación para las tecnologías inmersivas y las gafas inteligentes
La velocidad con la que avanzan las tecnologías inmersivas, como las gafas inteligentes, supera la capacidad de los reguladores para establecer normativas que protejan a los usuarios de posibles daños.
La investigadora Milica Stilinovic, integrante del equipo de Gobernanza de Tecnologías Inmersivas de la Universidad de Sídney, señaló que las empresas tecnológicas deberían ralentizar el lanzamiento de estos productos para que la regulación pueda adaptarse y anticipar los desafíos relacionados con la privacidad y la seguridad.
Stilinovic advirtió que, una vez que los daños se han producido, los reguladores se ven en desventaja al no haber contado con medidas preventivas eficaces. Por ello, considera necesario que las grandes empresas tecnológicas colaboren en la creación de soluciones que permitan enfrentar estos problemas antes de que se generalicen.
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Dificultad para detectar las grabaciones y falta de consentimiento
Una de las principales preocupaciones identificadas por los investigadores es la ausencia de señales claras que indiquen que las gafas inteligentes están grabando. A diferencia de los teléfonos móviles, donde es posible advertir cuando alguien está grabando, estos dispositivos no ofrecen ningún aviso visible, lo que dificulta que las personas puedan rechazar o evitar ser filmadas.
La investigación, basada en el análisis de 350 videos publicados en Instagram durante los últimos tres años, pone de manifiesto que la adopción de gafas inteligentes ha aumentado de forma considerable en los últimos dos años.
La constante aparición de nuevos modelos en el mercado incrementa la urgencia de abordar los vacíos normativos y de desarrollar mecanismos efectivos para la protección de la privacidad, según lo expresó la investigadora principal del proyecto ARC Discovery sobre tecnologías inmersivas, Joanne Gray.
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Impacto social y exposición en redes sociales
La difusión de videos grabados sin consentimiento no solo expone a las mujeres a situaciones de acoso inmediato, sino que también puede tener consecuencias a largo plazo, debido a la viralización y a la interacción masiva que estos contenidos generan en redes sociales.
Los datos personales, cuando son compartidos públicamente, pueden dar lugar a situaciones de hostigamiento posterior y amenazar la seguridad de las personas afectadas.
El estudio de la Universidad de Sídney resalta la necesidad de desarrollar una mayor conciencia sobre los riesgos asociados a las tecnologías inmersivas, así como la implementación de medidas preventivas tanto a nivel social como legal, para mitigar el impacto negativo que pueden tener en la vida de las mujeres.
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