El panorama de la ciberseguridad está experimentando un cambio notable. Los usuarios de macOS reportan más incidentes de malware, phishing y robo de datos que los de Windows, pero adoptan menos medidas de protección, según revela un reciente estudio global de Kaspersky.
Esta tendencia contradice la percepción tradicional de que los equipos de Apple son más seguros por defecto y alerta sobre una brecha en los hábitos de prevención digital.
El informe, publicado tras encuestar a 7.200 personas en 18 países, muestra que solo el 35% de los usuarios de Mac emplea soluciones de ciberseguridad, frente al 42% de quienes utilizan Windows. A pesar de que las amenazas se multiplican y diversifican, la protección sigue siendo insuficiente, lo que incrementa la exposición de los usuarios de macOS ante fraudes y ataques sofisticados.
PUBLICIDAD
Más amenazas, menos prevención: los datos clave del estudio
Durante el último año, el 12% de los propietarios de equipos Mac sufrió una infección de malware, en comparación con el 9% de los usuarios de Windows. El phishing a través de correos electrónicos, sitios web y mensajes falsos afectó al 12% de quienes usan macOS, frente al 9% de los usuarios de Windows.
Además, las estafas vinculadas a inversiones, vulneraciones de privacidad y robos de datos personales fueron más frecuentes entre los usuarios de Apple.
La diferencia en los hábitos de seguridad resulta significativa. El 62% de los usuarios de Windows afirma evitar abrir correos o enlaces sospechosos, mientras que solo el 51% de los usuarios de macOS sigue esta práctica.
PUBLICIDAD
La instalación de soluciones de seguridad es también más común entre los usuarios de Windows, que lideran en la adopción de software especializado y en la aplicación de buenas prácticas para proteger sus equipos y su información.
Contraseñas, autenticación y hábitos digitales
El estudio refleja otros contrastes en la gestión de credenciales. El 38% de los usuarios de Windows utiliza una contraseña distinta para cada cuenta, frente al 35% de usuarios de macOS. En la creación de contraseñas complejas, los usuarios de Windows también superan a los de Apple (52% frente a 45%), y en la adopción de autenticación de dos o múltiples factores, la diferencia es del 51% frente al 46%.
Estas brechas en las prácticas de protección preocupan a los expertos, ya que la sofisticación de los ataques actuales no depende exclusivamente de vulnerabilidades técnicas en el sistema operativo, sino del comportamiento y la preparación del usuario.
PUBLICIDAD
Por qué los atacantes apuntan a los usuarios de Mac
Según Leandro Cuozzo, analista de Seguridad en el Equipo Global de Investigación y Análisis de Kaspersky, el objetivo de los ciberdelincuentes ya no es comprometer un sistema operativo en particular, sino acceder a las cuentas, la información financiera y la identidad digital de los usuarios, donde sea que se encuentren.
Una credencial robada en un equipo Mac puede ser usada para vulnerar servicios bancarios, redes sociales o plataformas laborales desde cualquier dispositivo. Por ello, los atacantes dirigen sus esfuerzos a donde encuentran datos valiosos y oportunidades de fraude.
La persistencia de la idea de que los equipos Mac requieren menos protección puede retrasar la adopción de buenas prácticas y facilitar el acceso de los ciberdelincuentes a información sensible.
PUBLICIDAD
Para reforzar la seguridad en macOS, los especialistas recomiendan verificar enlaces y archivos antes de interactuar, evitar abrir adjuntos o ingresar datos personales en páginas dudosas, activar la autenticación multifactor en cuentas importantes, mantener siempre actualizado el sistema operativo y las aplicaciones, y emplear contraseñas únicas y robustas con la ayuda de gestores especializados.
Además, sugieren complementar las funciones nativas de macOS con soluciones de seguridad adicionales que detecten malware, sitios fraudulentos y ataques de phishing en tiempo real. Adoptar estas prácticas ayuda a reducir la exposición a amenazas digitales, proteger información sensible y aumentar la resistencia ante fraudes y ciberataques cada vez más sofisticados.