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Adiós al sueño de trabajar 4 días a la semana: la advertencia del CEO de OpenAI sobre la IA

Sam Altman mantiene su convicción de que la inteligencia artificial no será el detonante definitivo que permita generalizar la reducción de la jornada laboral

Sam Altman sostuvo que el problema no radica en la tecnología en sí. REUTERS/Kylie Cooper

El ideal de reducir la semana laboral a solo cuatro días, impulsado por las expectativas surgidas con la inteligencia artificial generativa, parece cada vez más lejano. Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, advierte que esta tecnología no traerá consigo una disminución en las horas de trabajo, pese a las promesas iniciales.

Según Altman, la naturaleza humana y la forma en que evolucionan nuestras metas serán las verdaderas responsables de que ese anhelo no se concrete, más allá de los avances tecnológicos.

El impacto real de la inteligencia artificial en la jornada laboral

Durante los primeros años de la expansión de la inteligencia artificial generativa, se repetía con insistencia que esta herramienta permitiría mantener la productividad trabajando menos horas.

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El ideal de reducir la semana laboral a solo cuatro días, impulsado por las expectativas surgidas con la inteligencia artificial generativa, parece cada vez más lejano. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El discurso sobre semanas laborales de cuatro días o jornadas considerablemente más cortas se consolidó como una de las grandes promesas asociadas a la IA. Sin embargo, la experiencia hasta el momento contradice esa previsión.

Sam Altman, en una reciente entrevista en el pódcast Relentless, sostuvo que el problema no radica en la tecnología en sí, sino en la manera en que los seres humanos utilizan el tiempo liberado por los avances técnicos. Recordó que durante décadas se viene anunciando que los progresos científicos y tecnológicos conducirían a una reducción de las horas dedicadas al trabajo, aunque la realidad muestra un curso diferente.

El directivo de OpenAI expresó abiertamente su escepticismo sobre el futuro de la semana laboral reducida. “De alguna manera, nunca hemos conseguido que la promesa de trabajar solo cuatro horas a la semana se convierta en una realidad a gran escala, y no espero que la IA cambie eso”, afirmó el magnate.

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El directivo de OpenAI expresó abiertamente su escepticismo sobre el futuro de la semana laboral reducida. REUTERS/Dado Ruvic

Esta declaración sintetiza su postura: incluso ante herramientas capaces de incrementar la productividad, el tiempo liberado termina ocupado por nuevas tareas, metas y proyectos.

La visión de Altman se apoya en una observación sobre la conducta humana: con cada avance que vuelve más eficiente el trabajo, surgen nuevas aspiraciones que llenan el espacio liberado. El progreso, lejos de traducirse en más tiempo libre, se convierte en el motor de nuevas exigencias y comparaciones constantes con otros.

“Siempre queremos más. Pensamos en cosas nuevas que hacer, en crear para los demás y en nuevos objetivos para nosotros mismos. Es un juego relativo: la gente está muy pendiente de cómo le va en comparación con los demás”, explicó durante la conversación.

En los primeros años de la inteligencia artificial generativa, se afirmaba que permitiría mantener la productividad con menos horas de trabajo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Experiencias internacionales con la reducción de la semana laboral

La postura de Altman contrasta con los resultados de algunas pruebas implementadas en países como Reino Unido, Francia, Alemania y Japón. En estos lugares, se han llevado a cabo experiencias piloto con semanas laborales de cuatro días sin reducción de salario.

Diversos estudios realizados en el marco de estos programas muestran que, en muchos casos, los empleados experimentan mejoras en su bienestar, menor estrés y, en ocasiones, incluso un aumento de la productividad.

A pesar de estos resultados positivos, Altman mantiene su convicción de que la inteligencia artificial no será el detonante definitivo que permita generalizar la reducción de la jornada laboral. Según su perspectiva, incluso si la IA llega a ser mucho más sofisticada y capaz de automatizar múltiples tareas, el trabajo seguirá siendo una parte central en la vida de las personas.

Según Altman, la comparación constante con el entorno y el deseo de progreso individual impiden que el ocio se convierta en la norma tras cada salto tecnológico. REUTERS/Anna Rose Layden

Expectativas humanas frente al desarrollo tecnológico

Para Altman, el avance tecnológico incrementa la productividad, pero nunca elimina la tendencia humana a buscar nuevos desafíos. El tiempo que podría quedar libre gracias a la IA se llena rápidamente con nuevas actividades y metas personales o profesionales.

Según el CEO de OpenAI, la comparación constante con el entorno y el deseo de progreso individual impiden que el ocio se convierta en la norma tras cada salto tecnológico.

El ejecutivo concluyó que, incluso en un escenario donde la inteligencia artificial sea altamente avanzada, la ocupación seguirá caracterizando al ser humano. “Creo que todos vamos a estar mucho más ocupados de lo que pensábamos que estaríamos en un mundo con superinteligencia. Seguiremos quejándonos de ello, pero, en el fondo, estaremos contentos”, señaló Altman para cerrar su reflexión.