El éxtio de la PlayStation 1 pudo tener un dispositivo impensado: la PlayStation PUGA, un proyecto de Sony en el que pretendía meter la consola dentro de un DualShock.
Finalmente este plan fue cancelado, por lo que después de 30 años se conocieron los detalles, revelados por Brian “Biscuit” Watson, de lo que era esta idea y cómo el mando iba a funcionar con pilas con el objetivo de competir contra la Game Boy de Nintendo.
Cómo era el plan de convertir un mando en una consola completa
A simple vista, la PlayStation PUGA parecía un mando DualShock clásico, pero su interior escondía un sistema capaz de ejecutar juegos originales de PS1. En vez de depender del hardware tradicional, este dispositivo integraba un SoC TI OMAP 3530 con procesador ARM, adaptado para funcionar mediante emulación y así permitir la ejecución de títulos clásicos.
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El sistema no utilizaba los componentes originales de la PlayStation 1, sino que apostaba por elementos electrónicos modernos y compactos para poder alojarse en el espacio reducido del propio mando.
Este chip ARM funcionaba a 650 MHz, ofreciendo un rendimiento suficiente para una experiencia de juego fluida y, al mismo tiempo, un bajo consumo energético.
El funcionamiento de la PlayStation PUGA era autónomo respecto a la consola: el usuario solo necesitaba conectar el mando a un televisor a través de un cable de salida de audio y video RCA o compuesto, y colocarle cuatro pilas AA. Gracias a la eficiencia del hardware, la autonomía alcanzaba hasta 20 horas de juego con una sola carga de pilas.
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Una consola pensada para el mercado brasileño
El objetivo principal de Sony con este prototipo era conquistar el mercado brasileño, donde las restricciones y aranceles a la importación de productos electrónicos encarecían muchísimo las consolas tradicionales. La estrategia era fabricar localmente este dispositivo de bajo coste y venderlo a un precio accesible.
El mando-consola traía una tarjeta de memoria interna de 4 GB con 10 juegos preinstalados, decisión que respondía a la necesidad de simplificar la logística y reducir los costes de producción. Este modelo resultaba atractivo para un público que no siempre podía acceder a consolas de generación reciente debido a los elevados precios impuestos por las regulaciones locales.
Al comparar la PUGA con otros dispositivos contemporáneos, se observa que ofrecía una solución intermedia: similar en concepto a la PlayStation Portable (PSP) pero sin pantalla, o a las ediciones mini de consolas clásicas, aunque todo el sistema se encontraba integrado en el periférico de control.
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Detalles técnicos y diferencias con otros consolas de PlayStation
El PlayStation PUGA incorporaba un procesador ARM de 650 MHz, considerablemente más veloz que el de la PS1 original, pero funcionaba mediante emulación. Disponía de 4 GB de memoria interna para almacenar 10 juegos preinstalados, sin posibilidad de agregar más títulos.
En contraste, la PS One utilizaba un chip MIPS R3000A a 33,87 MHz, lector de CD-ROM y requería memoria externa para guardar partidas. La PSP ofrecía pantalla propia, batería recargable y cierta compatibilidad con juegos de PS1, aunque era más costosa y compleja.
El mando de Sony carecía de pantalla y dependía de un televisor para mostrar la imagen, mientras que cuatro pilas AA le otorgaban hasta 20 horas de uso continuo.
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Cuáles fueron las razones detrás de la cancelación del proyecto
Aunque el prototipo de la PlayStation PUGA estaba listo para fabricarse, el proyecto se frustró por problemas con los derechos de autor y las regalías. Sony ofreció a las editoras solo 10 centavos de dólar por cada unidad vendida, propuesta que resultó insuficiente para los grandes estudios, quienes exigieron pagos mayores por sus juegos.
Incluso con títulos propios de Sonyb, las negociaciones internas no prosperaron, ya que cada división buscaba condiciones independientes. Además, el margen de ganancia para Sony era mínimo, apenas 10 centavos por unidad, lo que hacía inviable su comercialización.
La suma de estas dificultades económicas y la imposibilidad de reunir un catálogo atractivo de 10 títulos condujo a la cancelación del proyecto. El mando nunca salió a la venta, aunque parte del desarrollo tecnológico se reutilizó en el Sony Xperia Play, un teléfono que incorporó controles inspirados en PlayStation.
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